domingo, 5 de septiembre de 2010

Marques de Casa Concha, Chardonnay 2007




Concha y Toro; Marques de Casa Concha Chardonnay 2007; 14% Grad. Alc; Pirque, Valle del Maipo, Chile.


Degustado antes, durante la preparación, y ya con el cebiche en el plato:

De un dorado con tonalidades ligeramente verdes; aroma cítrico, aroma persistente, hay algo de limón, la vainilla es muy tenue, se aprecia sólo después de un tiempo en la copa, también hay algo de madera, que se confirma en el sabor también algo amaderado, no incomoda; de acidez equilibrada pero que se deja sentir, tampoco llega a incomodar en ningún momento, deja una agradable sequedad en el paladar, de final largo y muy agradable; es un vino elegante y muy fresco.

Animados por la recomendación de un amigo brasilero (que ciertamente sabe de vinos y no es un aficionado como nosotros) que armonizó cebiche en tres ocasiones diferentes: primero con un Chardonnay de Jacob’s Creek (australiano); luego con un Gewürztraminer de Alsácia, Leon Beyer (francés); y finalmente un Sauvignon Blanc Don Luis de Cousiño Macul (también chileno, como el vino de este post), siendo esta última su perfecta armonización para el plato bandera peruano, igual, decidimos probar con esta uva y creemos que este Chardonnay no desentonó.

Hacía tiempo que queríamos intentar armonizar un vino con cebiche, pero el limón nos desanimaba de hacerlo; no tuvimos problema, aunque habría que intentar con un Sauvignon Blanc, quizá (lo más probable, Nivaldo entiende de vinos) la experiencia sea aun más agradable.

El vino fue una sensación agradable, pero no hubo aquel: "¡puta madre..., qué vino!, que genera sus tintos, pero, como siempre, los "Marques..." de Concha y Toro de los vecinos, no decepcionan.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Soy chileno y profundamente admirador de la gastronomía peruana, y estoy plenamente de acuerdo con su elección. Cuando me entrego al placer de un buen ceviche, de un ají de gallina, de un lomo salteado… con un buen vino chileno, como hermanados por el placer de la buena mesa, tengo la clara sensación de estar yendo a contrapelo de las rencillas idiotas que solo sirven al que antes que peruano, chileno, boliviano, argentino... no se reconoce latinoamericano, y a quién sabe qué poder, que opera tras las bambalinas de tan lamentable espectáculo.
Me atrevo a recomendarles humildemente un tinto que me gusta muchísimo –aunque no lo tome muy a menudo por su precio algo elevado para un mortal como yo- se trata de un vino orgánico (Biodinámico para ser más preciso) producido por la viña Emiliana, un ensamblaje de 6 cepas que da como resultado un vino ideal para acompañar por ejemplo un seco de cordero y por supuesto una buena conversación.


http://www.emiliana.cl/our-wines/biodynamic/coyam/

Fraternal saludo.
Camilo Carrasco Z.

manigna dijo...

Aquí estamos aprendiendo a combinar, ya que las diversas comidas se disfrutan mejor con un vino pero sobre todo con una buena compañía. Mi comentario puede parecer sesgado por mi nacionalidad, pero simplemente la gastronomía peruana es divina. En São Paulo los restaurantes de comida peruana son carísimos, así que cuando caen amigos por la casa soy quien prepara el cebiche, el lomo saltado, el ají de gallina y el arroz con pollo con cerveza negra, para variar del "churrasco brasileiro" (parrilla) que aquí es muy común.

Mientras te escribo estoy viendo la web que dejaste, y sí, venden esos vinos aquí en Brasil, pero como bien lo mencionaste, parecen vinos divinos y no los terrenales que estamos acostumbrados a trasegar.

El "Coyam" parece estar a RS169 ($98), y el "Gê" a RS 398 ($220), de hecho deben ser vinos de guarda, sobretodo el segundo, y deben ser una experiencia de aquellas.

Sobre las rencillas: tanto en Chile como en el Perú y en el Japón se encontrarán ese tipo de cosas; la imbecilidad es apátrida.

Cuando estuvimos en el norte peruano (sobre los post del Señor de Sipán y la Dama de Cao) no te imaginas la cantidad de turistas chilenos que habían, no sólo en el grupo del tour, sino en el restaurante, y bares, conversábamos de lo más normal y en ningún momento ví problema alguno con algún compatriota mío, y ni que decir en Cusco: siempre son bienvenidos. El problema no es la nacionalidad, sino el tipo de persona que cada uno es.

Un abrazo grande, y gracias por la visita, y por la recomendación.

Manolo Paitán Malpartida.

Anónimo dijo...

Manolo.
Por mas sesgado que pueda parecer tu comentario, estoy completamente de acuerdo, la gastronomía peruana es increíble.

Tengo la suerte de vivir en un barrio (El Barrio Yungay, cerca del casco histórico de Santiago) donde hay gran cantidad de inmigrantes, que ha dado como resultado la proliferación de restaurantes peruanos, de gran calidad y excelentes precios, de hecho en Chile se esta viviendo un boom de comida peruana harán unos 10 o 15 años aprox.

A propósito de lo que comentas sobre la imbecilidad, claro que hay gente que no ve con buenos ojos a los inmigrantes, ¡¡pero allá ellos!!, hay quienes estamos felices por esto y lo agradecemos.
Aquí hay imágenes de una celebración que tuvimos hace poco
http://www.elsitiodeyungay.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=1201&Itemid=39&lang=


Sobre el Coyam, efectivamente es ideal para guarda. Tuve la suerte de poder comprar varias botellas de la primera partida en la misma viña, por el año 2004 (eran cosecha 2002), me tome un par de botellas ese año y era muy bueno, la última que me quedaba me la tome hace un par de meses atrás y fue definitivamente increíble.

Fraternal abrazo y SALUD!!!

manigna dijo...

¿Y cuánto están el Coyam y el Gê allá en Chile?

Anónimo dijo...

El Coyam esta a US$ 24 y el G a US$97.
Mi limite esta en los US$ 10, en ocasiones especiales nos aventuramos a pasar la barrera de los US$ 20 (jejeje), ya sea con un buen tinto o un whisky mas la ya mencionada comida peruana.
Si viene por chile no dude en aparecerse por el barrio Yungay y podremos tomarnos su buen y conversado vino.
Saludos

Camilo C Z
negrocam13@yahoo.com

manigna dijo...

Gracias Camilo, de tener esa suerte de estar por ahí sería bacán tener un guía. De la misma forma si te apareces por el Paraná brasilero no dudes en tener uno. Un abrazo.