jueves, 26 de febrero de 2015

Ventisquero Queulat Gran Reserva Syrah 2011




Viña Ventisquero

Ventisquero Queulat Gran Reserva Syrah 2011

14% Grad. Alc.

D.O. Valle del Maipo, Chile.




La última botella que nos queda de aquel grupo de Ventisquero Queulat (creo que son cinco vinos de de ésta línea pero de diferentes uvas) es éste tinto trabajado con la uva syrah. Ya deberíamos haberlo descorchado antes puesto que es del 2011 y no nos gustaría depararnos con una ingrata sorpresa, felizmente fue todo lo contrario.



De un color negro profundo, con ribetes medios azulados, forma lágrimas medianas de mucha persistencia. Llega a teñir las paredes de las copas, denota una mediana corpulencia.

Aromas a ciruelas, moras, hay un toque de vainilla, hay un toque especiado hacia la segunda copa; su aroma no llega a ser tan intenso.

En boca lo afrutado también destaca: ciruelas negras, moras, higos se refrendan, así como ese leve toque de vainilla. De taninos sedosos, cuenta con un toque dulzón de inicio. De final medio con retrogusto a chocolate bitter.



Así como las otras variedades degustadas con anterioridad éste fue adquirido en Celeiro Municipal del Mercado Municipal de Curitiba a RS 54,30 reais (unos US$ 24,00 dólares ó S/. 67,10 soles en aquel momento, a mediados del año pasado), y, así como los anteriores degustados de ésta línea tiene una gran rpc. Lo elegimos para armonizar unas costillas cocidas en olla a presión con papas y arroz acompañando, por ser un tinto de mediana corpulencia, pero redondo, le fue de maravilla. Como siempre con los Queulat de Ventisquero una gratísima experiencia, más a ése precio. 



 


Metamorfose ambulante - Raul Seixas 

A Raulito lo conocí en la isla, y desde entonces lo llevo conmigo. Cris obviamente lo conoce, algunos vinilos de él hay en casa, Raul Seixas es el padre del rock en Brasil y, entre nuestros esfuerzos por que nuestra hija escuche buena música, las canciones de Raulito siempre están en el grupo; ¡Toca Raul!   

viernes, 20 de febrero de 2015

De noche vienes, Elena Poniatowska




Año de publicación : 1979

Año de la presente edición : 1999

Editora : Editorial Sudamericana.




Al concluir la lectura de este libro de doña Elena lo primero que se siente es conforto, y, aunque no haya calado en mí algún personaje en particular ya presiento que extrañaré esa peculiar manera de su escrita, donde las palabras te arroban, y por muchos trechos la manera de cómo los diálogos están trenzados, embelesando el idioma castellano, y aunque en varias conversas sus personajes utilicen términos propios mexicanos (“lo que trae –refiriéndose al aire- es puro chayotillo” pág. 20; “vamos al cuarto de la canija de Rosa”, pág. 37; “está como tuturusco, chin, pinche Rosa, tenía que pasar orita que es hora de su comida…” pág. 44; por citar sólo tres ejemplos) la autora sabe dosificarlos y hacer que aparezcan en el momento justo, no abusa de esas palabras, insertándolas sabiamente de una manera en que todo esté perfectamente concatenado.

Son 16 los relatos de ésta obra llena de nostalgia, desventuras amorosas, y con miradas a un México más profundo, pero sin perder la oportunidad de hacerle un espacio al humor, muchas veces negro.

El libro abre con el relato “La ruptura” donde presenciamos los momentos previos al término del relacionamiento entre la decidida Manuela y su hombre-tigre Juan. Ella recordando desde cómo todo empezó maravillosamente, hasta su presente chato y desabrido. Las espirales de humo que emanan de los cigarros de Juan ya hacían prever un final tormentoso.

Herbolario” está subdividido en seis pequeñas partes a su vez tituladas. Son bellas estampas de un México profundo que muy probablemente aún nos deparemos con aquellos personajes de recorrer aquellos lugares.

Cine Prado” es una afiebrada misiva donde el peculiar remitente hace evidente su ferviente obsesión y deseo por la actriz destinataria de aquella sincera misiva. Por aquel deseo, obviamente no correspondido, presenciaremos la transformación del remitente ante su objeto-deseo. Del amor al odio hay sólo un paso y aunque tenga todos los elementos de un drama en realidad es un relato muy divertido.

El limbo” es uno de los más extensos pero también uno de los más logrados. Es algo crudo de inicio pero sólo transmite algunas costumbres que mujeres pobres no sólo de peculio sino de espíritu acostumbran hacer con el bebé que desde antes de nacer ya rechazan. Aún en el infierno que vive Mónica para intentar salvar al bebé la autora sabe imprimir en su personaje frases cargadas de ternura, de compasión, que parecieran impropias a las de su clase, acostumbradas a ver -y muchas veces aceptar- cómo las empleadas domésticas llevan sus vidas.

No engancho con “Canto quinto” donde veo los sueños y deseos de Julia, quien junto a Rodrigo nada tienen pero se aman a morir, o al menos ella ama así, y pareciera que ese sentimiento obnubilara toda preocupación por la condición de sus sencillas vidas. Me deja la impresión de que algo faltó.

La hija del filósofo” tiene un brillo especial. Dejamos por un momento a los marginales que el libro hasta ahora nos presenta y doña Elena se manda con un relato muy lírico, cadencioso, muy sabroso.

El inventario” es otro de los relatos que más destaco. Me hizo recordar a aquellos personajes de la película de Francisco Lombardi “Caídos del cielo”, aquella pareja de ancianos que discuten vender sus finísimos muebles, para ellos con historia y tradición, pero que para la comerciante no pasan de meras piezas de colección. Aquí también ese sentimiento de cariño por los muebles que pareciera ser heredado de generación en generación está latente en Ausencia, y el contraste de quienes los manosean con la frialdad de estar ante un montón de vejestorios. Una analogía de que no sólo se deterioran los objetos físicos, sino la salud, el carácter, la autoestima de Ausencia.

La felicidad” llega a ser un obscuro título para este triste relato. Una mujer en un monólogo afiebrado conversa con su amado que duerme, y ella no se consuela de que él no la haya llevado consigo. Ella es presentada por momentos balbuceante, atormentada, atropellada, orate, haciéndome recordar a la mujer de la que podemos ver sólo la boca en “Not I” de Samuel Beckett.

Castillo en Francia” es algo oscuro, y aunque Alex no deje espacio a la compasión ante otros, él cobija ese sentimiento hacia sí mismo. La amargura de la narradora contrasta con todas las comodidades de las que está rodeada, y aun así pareciera no llenar el vacío de sus tristes vidas.

El recado” es el más corto del grupo. También es una carta. Relato lleno de nostalgia y poca autoestima por parte de la remitente. Es el otro relato con el que no enganché.

Love story” es el que más disfruté. Una relación de amor-odio entre Teleca y su sirvienta Lupe. Aunque la primera reclame al cielo por las respuestas directas de Lupe hacia ella, sabe también que la necesita, que extraña estar cerca de ella, es su compañera diaria. Un relato muy divertido, cuando la empleada pasa a ser parte de la familia, pero el trato es con la punta del zapato. Aquella escatológica costumbre practicada por ladrones en Lima hacia el final revela esos factores de resentimiento y humillación con la venganza de Lupe previa a su ida.

Leer la “La casita de Sololoi” me pone a pensar que ni siempre el tener una familia es lo más adecuado para alguien. Todas las ansias de sobresalir de Laura se verán ancladas con el conformismo de los hijos, unos reverendos chupa sangres acostumbrados a ser servidos. Ellos siempre jalan para atrás mientras Laura pareciera no perder el sueño de hacerse de una vida mejor.

Métase mi prieta, entre el durmiente y el silbatazo” es casi una nouvelle, y también otro de los más logrados. Nos presenta en Teresa a aquella mujer que todos algún día ansiamos tener: prudente, alejada de toda intriga y maldad, además una insaciable en la cama, de grandes muslos, carnosa y fogosa, toda una máquina. Y a la vez, otra máquina de nombre La Prieta detiene la atención de Pancho: el tren que maneja. Las analogías entre mujer y tren son tan bien logradas que diría que Pancho obtiene el mismo placer cuando dirige su locomotora que cuando se encama con Teresa. Esta analogía podría ser hecha con un carro, pero agradezco que el relato haya sido construido con una locomotora. En ambas relaciones los detalles cuentan mucho acerca de la previa de cada experiencia, tanto con el tren, como con Teresa.

El rayo verde” tiene algo de mágico. Una novedad que supo de niña y que tenía sabor a leyenda llega a concretarse en la amarga vejez de nuestra narradora. La vida puede ser tan corta, como lo es éste relato.

De Gaulle en Minería” nos trae a cuenta la visita del presidente francés Charles De Gaulle a México, y el entusiasmo de nuestro narrador, capitán del ejército mexicano, en estrecharle la mano en el saludo protocolar. La admiración de nuestro narrador hacia el militar francés hace que rememore todas sus campañas, como escogiendo cuál compartirá con De Gaulle en el pequeño tiempo que tendrá para intercambiar alguna idea. La autora sabe alternar las historias de guerra, hambre, frio y muerte con el presente lleno de lujo, comida harta, cálidos ambientes y vacíos protocolos, para rematar con un final decepcionante para nuestro narrador; un final divertido.

De noche vienes”, el que cierra el conjunto y da título al libro es otro que deja claro la preponderancia de la mujer en la obra de doña Elena. Esmeralda Loyden de González, de Lugo, de Martínez, de Mercado, de Vallarta. La buena de Esmeralda tiene cinco maridos, uno para cada día de la semana, menos sábado y domingo que es cuando atiende los quehaceres de sus cinco casas, y el relato inicia mientras está siendo juzgada por el Ministerio Público por poligamia. Sin claudicar del humor la autora deja en claro la igualdad que tienen las mujeres hasta para estos menesteres; corría 1979. La sinceridad de Esmeralda contrasta con el asombro del juez y demás empleados hombres y la admiración de las mujeres. Si fuera un hombre con cinco mujeres no pasaría de una divertida anécdota, pero siendo una mujer tiene dimensiones de escándalo. 




En tiempos donde veo escribir –siendo aceptado y adoptado- nuestro idioma, muchas veces de manera hostil y precaria, éste libro de relatos es como un bálsamo, una prueba de cuán bello puede llegar a ser el idioma castellano. 

Puede ser mera coincidencia, pero si bien la gran mayoría de los cuentos aquí presentados están muy bien logrados, los relatos más extensos los disfruté más. Ya los más cortos -que son sólo un par-parecieran que algo les faltase. Igual, ese oficio literario característico de doña Elena donde con esa habilidad suya de narrar de una manera que parece simple nos presenta los conflictos sociales de un país que por casualidad es México, pero que podría ser cualquiera de Latinoamérica. Todos los relatos de éste libro de doña Elena son de contrastes. En varios de ellos se centra en aquellos marginales, plasmando sus costumbres, haciendo propia su habla, y compartiéndola con nosotros. Tras leer y disfrutar con "Lilus Kikus" y ahora éste libro de relatos no entiendo cómo desde antes de La piel de cielo ya no era reconocida, y eso que muchos parecen recién haberla descubierto hace un par de años con el Premio Cervantes. Y que vengan varios premios más, que por lo visto –ahora lo sé- desde hace buen tiempo ésta dama ya se los merecía. 






Águas de março - Elis Regina 


São as águas de março fechando o verão
é a promessa de vida em teu coração..


En varios relatos recordaba la letra de éste tema inmortal de Tom Jobim en la voz de Elis Regina, y es el que aquí dejo esta noche.  


miércoles, 18 de febrero de 2015

Salton Volpi Gewurztraminer 2013




Vinícola Salton

Salton Volpi Gewurztraminer 2013

12,5% Grad. Alc.

Tuiuty, Vale dos Vinhedos, Bento Gonçalves, Rio Grande do Sul (RS), Brasil.




Hace algún tiempo en la entrada tras la experiencia del Salton Talento 2006 comentábamos aquello de llevar vinos brasileños de líneas menores o incluso de entrada por el factor precio que es determinante al momento de hacerse con vinos brazucas. Bueno, éste de la línea Volpi de la misma vinícola Salton no es de entrada, pero ciertamente es de un precio accesible para los estándares brasileños, y, generalmente son honestos (ese adjetivo no me gusta, pero en fin) para su rango con lo que tienen por ofrecer. Sin embargo, este trabajado con la cepa gewurztraminer no caló en nosotros.



Es de un amarillo pajizo con reflejos ligeramente verdes, denota una leve corpulencia, forma lágrimas pequeñas de poca persistencia.

Inicialmente es cítrico, sensaciones como a cáscara de mandarina, de lima, y esa frescura del lichi; luego aparece un leve toque herbal. Aroma delicado, de poca persistencia.

Entre leve y mediana corpulencia en boca, las sensaciones cítricas se refrendan aunque son sensaciones leves. De final medio con retrogusto ligeramente almendrado.



Adquirido en Angeloni a RS 33,90 reais (unos S/.40,00 soles ó US$ 13,50 dólares), y aunque no lo disfrutamos del todo creemos que tiene una buena rpc. Reconocemos que el vino no desequilibra, pero no nos entusiasmó ni un poquito. Quizá no sea para nosotros. Para la próxima, en vez de comprar dos botellas de la línea Volpi nos haremos de una de la línea Talento, Desejo o Virtude, así –al menos con los dos primeros, el Virtude nos es una incógnita- no tendremos esa sensación a poco como ahora.

domingo, 15 de febrero de 2015

Dom Dinis Reserva 2009




Vidigal Wines

Dom Dinis Reserva 2009

45% Castelão – 35% Tinta Roriz – 20% Trincadeira Preta

13% Grad. Alc.

Cortes, Leiria, CVR Tejo, Portugal.




Con cierto temor por ser de una añada no tan reciente descorchamos este tinto portugués, pero al toque las dudas se disiparon, mostrándose un vino correcto, firme para sus cinco años. Ya lo habíamos probado en el evento de vinos portugueses del año pasado, y hoy nos vuelve a sorprender gratamente por haber resistido todo este tiempo.



De un negro profundo com bordes ligeramente ambarino, de leve corpulencia, forma lágrimas medianas, persistentes.

Aroma de frutos rojos, cerezas, fresas, frambuesas, un toque de vainilla, hacia el final algo como café.

De una leve corpulencia, posee un toque dulzón, es muy afrutado, sensación a frutas como de compota, frutos rojos, además de ciruelas negras, de final corto con retrogusto algo cálido de inicio, luego a guinda.



Adquirido en Box 41 del Mercado Municipal a RS 39,90 reais (unos US$ 14 dólares ó S/ 43,00 soles aproximadamente) a finales del año pasado, consideramos que tiene una buena rpc. Si bien no llega a ser memorable sí sorprende por guardar consigo todas sus características a pesar de sus cinco años, pues entendemos que no es un vino de guarda. Es un tinto muy correcto para el cotidiano. Lo elegimos para armonizar unas costillas cocinadas en olla a presión; este tinto de Vidigal nos resultó una agradable sorpresa. 




Muito pouco, Maria Rita 

La voz de esta mujer siempre nos encandila y acompaña, y hoy no es la excepción en esta noche de carnaval; siempre tuyos Maria Rita. 

domingo, 8 de febrero de 2015

El adversario, Emmanuel Carrère






Título original : L’adversaire

Año de publicación : 1997

Título en portugués : O adversário

Año de la presente edición : 2007

Editora : Record

Traducción : Marcos De Castro




Desazón. Es lo primero que se me viene a la mente al estar sentado frente a la pantalla en blanco para escribir este esbozo de reseña. Tras haber disfrutado con “El bigote” y “Una semana en la nieve” del mismo autor confieso que guardaba la ilusión de una mejor sensación al término de ésta lectura. Pero ya al descubrir el tema que aborda, de por sí obscuro y muy triste, veía que sería difícil esperar algo de goce tras devorar sus páginas; ¡qué miedo si así fuese! Aquí el autor nos presenta (a nosotros, sus lectores extranjeros, ya que a los franceses les debe ser ampliamente conocido el caso, y el tipo, que coincidentemente saldrá en libertad en este 2015) a Jean-Claude Romand, quien asesinó a su mujer, a sus dos pequeños hijos, a sus padres, y al perro, para luego fracasar en un vano intento de suicidio, intentando encubrir una ola de mentiras que a través de los años venía viviendo y haciendo creer a su entorno. ¿Qué se puede esperar tras saber que embarcaré en la lectura sobre la vida de un tipo como éste? Sólo el hecho de ser escrita por Emmanuel Carrère motiva a hacerse del libro, aunque al final de la lectura el sabor que queda no sea el mejor.

Por momentos ni Romand mismo parece entender el porqué de sus actos, si es que acaso fue totalmente sincero con Carrère. Hay una barrera difícil de romper.

Cuando comienza a adentrarse en la vida del asesino como lector encontré que mejor era dejar de lado (cosa nada fácil) el crimen que perpetró y centrarme en el arte de la mentira: la manera perfeccionista y sistemática de cómo Romand desarrollaba ante todos, incluyendo a su propia familia, amigos y amante, una vida intachable de médico, investigador de la OMS (Organización Mundial de la Salud), manteniendo un estilo de vida acorde a su condición profesional, y viviendo en un círculo también compatible a esa vida que supo inventarse, donde no sólo es aceptado, sino admirado y respetado; un verdadero mitómano profesional. Ese punto llega a ser fantástico y a la vez aterrador, el imaginar conocer alguien así y no saberlo.

La otra parte que a cuentagotas el autor nos brinda es cómo él mantuvo correspondencia con el propio Romand, que luego se transformarían en visitas, reuniones y conversas. Carrère, padre de familia, frente a quien había descargado su fusil contra los propios hijos a quienes decía amar; o sea, del cómo fue tomando cuerpo este proyecto. Circunstancia que no deja de ser por lo menos curiosa el imaginar poder mantener diálogos, entrevistas con una persona de tal laya. Quizá el ser padre ahora me haga ser más susceptible a esa circunstancia. Quizá para un lector que no lo sea hasta pase desapercibido ese hecho.

Interesante el ver cómo va tomando forma este complicado rompecabezas que era la vida de su personaje, entrevistando a su entorno cercano, sus compadres, su amante, vecinos, sumergiéndose del todo en ese mundo tétrico y solitario que debió ser la verdadera vida de Jean-Claude Romand. 




Nunca imaginé que un libro bien investigado y escrito me deje un sinsabor al término de sus páginas. Puedo llegar a imaginar el morbo que causó en su momento dicha obra, y quizá ese era su objetivo: ofrecer a los franceses un panorama más amplio de aquel que acaparaba portadas y noticieros a inicio de la década de los 90's. Quizá ese mismo morbo renazca ahora en este 2015 con el término de la condena de Romand. Las nuevas generaciones pueden saber quién es Jean-Claude Romand; por si acaso en castellano está editada por Anagrama. 

Puede verse como un manual práctico de la mentira. Aunque su escrita es vertiginosa y llega a atrapar, creo que difícilmente éste reportaje saciará del todo el apetito de algunos lectores. Quizá esa barrera sea el estupor que el crimen ocurrido genera, y no creo que sea culpa de Carrère, sino por el difícil tema abordado. Pero al Diablo, a quien esperaba encontrar en estas páginas (según la Biblia, el término utilizado para el título del libro se refiere al oponente en igualdad de proporciones, o sea, Satanás), no lo encontré nunca. Por el contrario, el libro me devela un mentiroso de tamaña proporción, tan bueno que él mismo se creía sus propias mentiras, y que ante el temor de verse al descubierto, a manera de una pataleta mató a todos, para luego depararme con un tío solitario que lloriqueando intenta balbucear una respuesta ante el jurado, aunque quizá esto último también haya sido una mentira más de su amplia cosecha. 

jueves, 5 de febrero de 2015

Vieja Parcela Cabernet Franc Rosé 2014




Bodega Castillo Viejo

Vieja Parcela Cabernet Franc Rosé 2014

12% Grad. Alc.

San José, Uruguay.



Con el calor de este verano un rosado se impone, así que decidimos abrir este ejemplar uruguayo adquirido en diciembre, días antes de salir de viaje.



De un rojo vivo muy brilloso, denota una leve corpulencia, forma lágrimas pequeñas.

Aroma de fresas, frutas secas, nueces, no se percibe dulzón.

De arranque cuenta con una marcada acidez, es muy fresco, se refrenda su leve corpulencia, sin llegar a ser aguado. De final medio con retrogusto como almendrado.



Adquirido en Angeloni aquí en Curitiba a RS 17,90 reais (US$ 6 dólares ó S/ 18,00 soles aproximadamente) tiene una excelente rpc. Tiene una rica acidez que no esperábamos, tornándolo muy fresco, perfecto para esta calurosa temporada. Lo armonizamos con unos sandwiches de pollo asado y farofa de plátano. Todo muy rico, en perfecta armonía. 





Segredos - Frejat

A Cris le encanta Frejat, y como hoy estamos leves dejamos ahora ese vídeo. 

lunes, 2 de febrero de 2015

Tacama Selección Especial 2011





Viña Tacama

Tacama Selección Especial 2011

14% Grad. Alc.

La Tinguiña, Ica, Perú.




Aunque en otras oportunidades sus cosechas anteriores nos hayan producido más curiosidad que placer en sí nosotros no desistimos del Tacama Selección Especial, así que al entrar con una amiga a un Plaza Vea de la Av. Santa rosa en La Perla, Callao, para hacer unas compras pude divisar la añada 2011 en los estantes así que luego regresé solo para hacerme de esta botella, y así se vino con nosotros en la maleta, felizmente.

Tras experimentar el 2008 hace ya algún tiempo, y el 2010 a inicios del año pasado, ésta es la tercera vez que descorchamos este conocido (en Perú) bivarietal de Tacama, ahora en su versión 2011, y la experiencia fue totalmente diferente a aquellas dos anteriores.



Es de un color negro hacia el centro, con bordes violáceos, denota una mediana corpulencia, forma lágrimas medianas muy intensas.

Frutos rojos y negros: frambuesas, moras, ciruelas; notas leve de madera, algo herbal. Aroma de poca intensidad pero persistente.

De una inusitada y marcada sensación tánica, con una acidez vibrante, sin declinar por mostrarse sedoso, aterciopelado; llega a ser acaramelado; de una corpulencia mediana posee una cierta potencia. De final medio, con retrogusto leve a tabaco.



Como ya fue mencionado fue “cazado” prácticamente a la volada en Plaza Vea de La Perla, en el Callao, a S/39,90, hace un par de semanas. Éste tinto tiene una excelente rpc por todo lo que ofrece: llega a ser algo voluminoso, llena la boca; es muy equilibrado, en ningún momento se percibió cálido (alcohólico) como recordamos a sus cosechas anteriores: éste no, éste es un tinto que combina bien esa peculiar acidez de la petit verdot y aquella potencia del tannat, ¡ésta versión 2011 resultó todo un vinazo!, lástima que no encontré la cosecha 2012.

Lo elegimos para armonizarlo con el queso Dubliner, de la marca Kerrygold, en la previa, mientras preparábamos unos pimientos rellenos con carne, pero no llegó a la comida, tanto el queso irlandés como el tinto iqueño se acabaron rápidamente. Una grata sorpresa, una gran experiencia. 






Violar las leyes - Amén 

Cris es devota fan del grupo Amén, de Ventanilla, Callao. y ya que el último viaje a Lima está todavía a flor de piel dejamos este tema que aunque es de hace algunos años creemos que es uno de los últimos que han realizado. Lástima que no pudimos verlos en concierto allá pero con bebé a bordo nuestros viajes y paseos son más en onda familiar.