viernes, 29 de abril de 2011

Tokio, día 6

Último día. Desde temprano caminamos por las calles de Tokio por última vez, ahora con dirección a Asakusa (浅草) en el municipio de Taito-ku. Cerca de ahí, unas peculiares movilidades llamadas “Jinrikisha” (“人力車”), especie de coche para dos personas jalado por un compadre con vestimenta típica nos anuncia que estamos cerca del “Kaminarimon” (雷門), la enorme puerta que da entrada al “Kinryū-zan Senso-ji” (金龍山浅草寺), templo dedicado a “bodishattva Kannon”. Este lugar es clásico en Tokio todo: hermosos templos con igual o mayor cantidad de gente que el día anterior.
En la puerta (“Kaminarimon”) se encuentra la clásica lámpara de papel (“chōchin”), que en este caso es gigantesca. Ya en la otra entrada “Hōzōmon” (“宝蔵門”) están los dos guardianes, especie de demonios, uno a cada lado que dan la bienvenida a los visitantes.

Al traspasar esta puerta te espera una extensa caminata por la “Nakamise-dōri” (“仲見世通り”), la clásica calle de puestos de recuerdos, comidas, y productos donde encuentras desde espadas hasta kimonos carísimos, aunque eso es una redundancia: no existe kimono barato, los “kimonos made in Taiwan” son engaña-turistas, no son considerados como tal prenda. Esta calle data del siglo XVIII.

Asakusa se hizo famosa por ser la ciudad donde Yasunari Kawabata ambientó su segunda obra, “La pandilla de Asakusa” (“Asakusa kurenaidan - 浅草紅團”).

Aquí los visitantes se acercan al “o-koro”, gran incensario donde es común ir y atraer el humo hacia la zona donde te aqueje algún mal. Acá también hay una hermosa pagoda, esta de cinco pisos, sin los diseños debajo del ala como la de Narita, pero con los bordes de madera tallados, la cual, conforme va haciéndose de noche, queda iluminada de tal manera que se torna imponente.

Ya por la noche enrumbamos a la estación central y a embarcar en nuestro shinkansen de regreso a Nagoya, casi en casa. Creo que ya lo mencioné; igual: estos trenes bala son más confortables que un avión, muy espaciosos, estúpidamente puntuales y ni se nota que están yendo a más de 300km/hora. Tokio es impresionante.




















































































































































2 comentarios:

C3is dijo...

Oh, me encantan todas y cada una de las fotografias, personalmente amo todo lo que tenga que ver con la cultura nipona.

Gracias!!

manigna dijo...

La cultura japonesa es muy interesante en sus diversos aspectos.

Gracias a ti por la visita C3is.

Manolo.