domingo, 28 de junio de 2015

Olivier Ravoire Vacqueyras 2010



Ravoire & Fils

Olivier Ravoire Vacqueyras 2010

14% Grad. Alc.

Vacqueyras A.O.C. Dentelles de Montmirail, Sarrians, Vallée du Rhône, Vaucluse, Francia.




Al ladito de Châteauneuf-du-Pape, en Vacqueyras, producen vinos que de a pocos vienen ganando más adeptos, tal vez por recibir el mismo clima y temperatura que su famosa denominación vecina, pero que son ofrecidas a un precio más accesible que aquella.

Las etiquetas no traen con cuál o cuáles uvas se trabajó éste tinto, menos aún porcentajes en caso de ser más de una, generalmente se producen con Garnacha, también son mezclados con Syrah y Mourvèdre, donde la primera tiene predominancia, algunos inclusive se arriesgan con Cinsault en el corte, otra uva oriunda.



De un color negro, con bordes algo cobrizos, denota entre leve y mediana corpulencia, forma lágrimas grandes e intensas

Frutas rojas atacan primero, un leve tostado, algo como a tierra mojada, leve mineral.

De una corpulencia entre leve y mediana, un toque licoroso, algo terroso, leve sensación de chocolate, de final largo con retrogusto algo mineral inclusive.






Adquirido en Total Wine & More de Chesapeake, VA a US$ 25 dólares (unos S/ 70 soles ó RS 55 reais, en julio del 2014), y a ese precio tiene una muy buena rpc. 

Atentos si es que por ahí se cruzan con esta denominación, Vacqueyras, y si es de éste productor, Olivier Ravoire, pues por lo menos podemos asegurar que el tinto está muy bien trabajado, encontrando algo totalmente diferente a lo que por estos lares acostumbramos degustar. Fue una muy grata experiencia. 






Malandro é malandro e Mané é mané - Diogo Nogueira

Al llegar al Brasil en el 2009 un tema que se escuchaba mucho en radio y televisión y que rescato es este que dejamos hoy, incluído en el segundo cd "Tó fazendo minha parte" (2009) del joven sambista Diogo Nogueira. Dueño de una voz privilegiada para uno de los géneros más importantes del Brasil es uno de los encargados de poner la samba en el gusto de la nueva generación brasilera. Este es un tema clásico que tuvo éxito con Bezerra da Silva, un ícono de la música brasileña, del cual dejamos también el mismo tema. 


Malandro é malandro e Mané é mané - Bezerra da Silva




miércoles, 24 de junio de 2015

El vampiro de Curitiba, Dalton Trevisan




Título original : O vampiro de Curitiba

Año de publicación : 1965

Editora : Civilização Brasileira

Ejemplar 1,431

Ilustración de la portada : Eugênio Hirsch



Velho, se você gosta de Bukowski vai gostar do Dalton Trevisan. Cuando vi que vendría a vivir a Curitiba pensé: ¡vaya casualidad, la ciudad del vampiro!, recordando aquella frase que alguna vez un paulista me dijo en alguna lejana isla, en medio de robots que hacían el trabajo; el nuestro era abastecerlos y hacerlos funcionar. Curitiba no es tan conocida fuera de las fronteras brasileñas por ser la capital del Paraná. Lo es por ser la ciudad donde está ambientada –como la mayoría, sino toda su obra- este libro. Ésta era la única obra que conocía de Dalton Trevisan antes de siquiera imaginar que viviría en Brasil, aunque nunca la hubiese leído. Es más, nunca me deparé con aquel clásico ejemplar de Editorial Sudamericana. Hasta no hace mucho, además de aquella obra mencionada sólo habían un par de traducciones del autor por parte de Monte Ávila Editora, pero las tres son como encontrar algún inocente en alguna discoteca de Kioto, como agua en un desierto. Nunca salgo a buscar un libro específico, y cuando salgo con esa intención encuentro otros, comprando -a veces- algunos que me hacen olvidar momentáneamente el de la idea inicial, así que ya había asimilado que el toparme con un libro del vampiro Trevisan en castellano era casi una utopía.

Mucha expectativa en la previa de la lectura del libro más conocido del escritor curitibano con tintes de maldito, y, aunque ya he podido disfrutar de algunas de sus obras, guardaba cierta esperanza de algo más con el de la presente entrada, y así fue.

A los clásicos personajes de barrio, muchos asfixiados en la miseria, otros acostumbrados a vivir en medio de la decadencia, aquí, el vicio que Nelsinho -alias el delicado, nuestro héroe- cultiva son las mujeres. Él es el personaje principal de los doce relatos de la primera parte, intitulada como el libro, todos con una fuerte carga erótica y algunos que sobrepasan esa fina frontera.

Abre con “O vampiro de Curitiba” (“El vampiro de Curitiba”) donde Nelsinho se presenta, con los caninos afilados, en un monólogo que como una torrente devela sus ansias. Si el perro de Pávlov hubiese podido describir lo que sentía por el alimento mostrado sería algo parecido a lo que Nelsinho sentía al estar ante su más reciente víctima. Él rechaza su soledad, necesita estar con alguna fémina por cerca, porque este vampiro no se alimenta de sangre, su deseo es mayor, simple y directo: sexo. Y el amor (el acto de enamorarse) es la cruz que lo atormenta, la estaca de madera que lo puede aniquilar. Un relato muy lírico, un gran inicio.

Con “Incidente na loja” (“Incidente en la tienda”) comenzamos a participar de sus recorridos por esta capital. Aquí presenciaremos el exacto momento de la conquista. Nuestro héroe seduce, conquista, devora, y se marcha, largando su presa, satisfecho. Aquí se comprueba aquello de que un “no” es tan sólo una invitación a insistir.

Aunque con “Encontro com Elisa” (“Encuentro con Elisa”) no deslumbre como en los dos anteriores en este relato la ironía está más presente en Nelsinho.

En “Último aviso” nuestro vampiro cambiará guiños y gestos afectuosos con una mujer casada en el bus, siguiéndola hasta el cine. Es la crónica de un chantaje, de una pequeña venganza.

¿Quién nunca antes, de chico, ha cultivado un sentimiento de amor –o lo que se creía que era- por alguna profesora? “Visita a professora” (“Visita a la profesora”) toca ese tema, cuando Nelsinho visita a una madura y guapa profesora venciendo su timidez, empujado por saciar un antiguo deseo. Es uno de los más extensos, casi una nouvelle, pero también uno de los que se tornan más cortos.

Na pontinha da orelha” (“En la puntita de la oreja”) nos trae el cortejo a Neusa, una madura –otra más- y atractiva mujer quien no se despega de su madre, doña Gabriela, una anciana con todos los achaques del mundo encima, quien pareciera, al menos esa noche, no poder conciliar el sueño.

En “Eterna saudade” (“Eterna nostalgia”) no basta con tirar (coger, transar, cachar, follar, como quieran llamarlo, pero eso sí, nada de aquello tan cursi como “hacer el amor”, porque Nelsinho no hace el amor, ¡por Dios!), el orgasmo no está sólo en concluir el acto, sino también en hacerlo en el dormitorio de los padres de la víctima. La profanación le excita. El sentir haber superado a su padre lo entusiasma.

En “O herói perdido” (“El héroe perdido”) se puede percibir aquello comentado en la reseña del primer relato. Si el héroe se enamora todo está perdido. Sólo tiene que alimentarse de la esencia vital de cada mujer. Ya el amor es su estaca de madera, su cruz, el sol bajo la piel.

Debaixo da ponte preta” (“Debajo del puente negro”) tiene una estructura diferente al resto. Una violación es vista y detallada desde los puntos de vista de cada uno de los personajes que participaron en aquel acto. Otra pequeña obra maestra.

A noite da Paixão” (“La noche de la Pasión”) revela desde el título un camino paralelo con el libro del cual parece inspirarse: la Biblia. Nelsinho marca una cita con una prostituta en un hostal. Toda la conversa y actos están marcados por detalles y frases de pasajes cumbres en la religión, católica -o de cualquier otra, me imagino-. Desde el nombre de ella, Magdalena, hasta diálogos con trechos bíblicos, previos y durante el acto; ella es el templo que Nelsinho quiere profanar. Si eres muy allegado a lo religioso este relato quizá te incomode en algo. Puede ser tomado como una burla, o quizá hasta un elogio. Lo cierto es que éste relato es otro de los más logrados del conjunto.

En “As uvas” (“Las uvas”) presenciamos otra derrota. Un sentimiento de culpa eclipsa a Nelsinho impidiéndole comenzar el acto. La belleza de Ivone en vez de entusiasmarlo lo intimida. Cada beso, cada gemido fuera de tiempo, el trémulo vaivén del cuerpo en perfecta forma de Ivone es registrado al mínimo detalle, como el acto de ingerir cada una de las frutas del título; un elogio a un fetiche en las entre líneas de lo que sería la pesadilla para cualquier hombre.

El primer grupo cierra con “Menino caçando passarinho” (“Muchacho cazando pajarito”) donde, a diferencia de los que lo anteceden, Nelsinho no es aquel joven despreocupado. Ahora es un correcto abogado, el doctor Nelson, aunque las mañas no cambien. Aquí el doctor Nelson utiliza su poder de jefe para cortejar, seducir y acosar a una cliente. Podemos no sólo saber lo que dice sino paralelamente lo que piensa, sus más obscuros deseos. Otro de los más logrados. 



Dalton Trevisan en una de las últimas fotografías que consiguieron captar.

Ya en el segundo grupo Nelsinho no es el protagonista, pero los diez cuentos que lo componen tienen la misma característica que se puede deducir desde el título con el que se agrupan: “O anel mágico” (“El anillo mágico”). Todos guardan esa dosis de ironía y humor negro (muy negro) que es sello de Trevisan, así como el realismo en lo difícil que las mujeres la tenían (y tienen), como por ejemplo en “Todas as Marias são coitadas” (“Todas las Marías son sufridas”) donde reaparece aquella María de otros libros, la que nunca la tendrá fácil en ésta vida. O en “Dez anos depois” (“Diez años después”) donde Joana recurre a un joven a través de una carta para pedirle dinero. Él no es víctima, pues se revela una relación cuando ella era aún menor de edad. No queda claro si fue con su consentimiento o no, pero lo que sí está cristalino es que aquella muchacha cayó en la vida, rebuscándoselas como puede. “Bichos da noite” (“Bichos de la noche”) es una pequeña obra maestra, muy descriptivo: Pedro, poseedor de un acuario con los cadáveres de los que eran sus mascotas flotando inermes; se puede escuchar los estallidos de alguna burbuja en la superficie del agua putrefacta. Él, en una madrugada de insomnio se enfrentará a una cucaracha que lo observa de cerca. Si tienen estómago sensible mejor no leerlo antes o después de alguna comida. “Luz na varanda” (“Luz en la varanda”) es la historia de una traición descubierta y denunciada donde Laura negará toda acusación y João Maria intentará convencer al esposo que todo no pasa de chismes y mala saña. “Os velhos piratas morrem na cama” (“Los viejos piratas mueren en la cama”) es un relato lleno de nostalgia; “Na força do homem” (“Vigor masculino”) es la historia de José, quien cada vez que salía a comprar algo demoraba entre una semana y diez días en retornar, y cuando lo hacía no habían vestigios de infidelidad, sino de hambre, cansancio, y fatiga. Otra obra maestra.

En realidad sólo el tercer relato del primer grupo no está a la par de los otros once que alcanzan una gran calidad, ni delos otros diez del segundo grupo. Los del primer conjunto: aunque ningún relato sea la continuación de otro se podría ver como un todo en sí, desde el joven Nelsinho que visita a su ex profesora hasta llegar al maduro doctor Nelson que continúa acechando y cazando; un pulido vampiro. Los del segundo grupo también tocan el tema del sexo directa e indirectamente, pero también nos ofrece estampas de vidas sombrías y pacatas en una ciudad como Curitiba con predilección al color gris, desde su cielo color panza de burro la mayor parte de sus días, hasta el color preferido en la mayoría de carros que circulan por ésta capital. Enfrascándose en diálogos que a pocos van subiendo de tono, Trevisan sabe plasmar cada detalle que rodea a sus personajes, cada remilgo, cada guiño, cada gota de sudor, ya sea de cansancio, o de nerviosismo, la obsesión de su personaje del primer grupo, aquella ansia incurable.

Caminar por las calles de Curitiba tras leer uno o más libros de Trevisan es verla a través de otro lente. Hace una semana, el domingo 14 que pasó, el autor cumplió noventa años de vida. ¡Feliz cumpleaños a usted! Y yo, como muchos otros lo celebramos de la mejor manera posible –no acechando la librería de Chain-: leyéndolo. Después de mi hija y mi esposa lo más importante que he obtenido de Brasil son los libros de éste señor –y claro, los amigos- aunque en los últimos días por fin encontré un libro de Ricardo Guilherme Dicke, pero aún no lo he leído, dicen que es otra joya de la literatura brasileña. ¿Quién duda que Dalton Trevisan es un vampiro? El mar es viejo, y todavía se mueve, me decía mi abuelo. Noventa años y Trevisan sigue escribiendo, y publicando. El mismo cariño y agradecimiento que tengo por el director y actor japonés Takeshi Kitano lo tengo por Dalton Trevisan. Con el Premio Camões consigo mi candidato este octubre próximo a Premio Nobel 2015 es este maestro del relato. 


Sin duda éste libro debe estar entre los diez imprescindibles de la literatura brasileña e invita a conocer más de la vasta obra del escritor curitibano. El vampiro Dalton Trevisan es la voz.

domingo, 21 de junio de 2015

Chateau Los Boldos Vieilles Vignes Merlot 2011





Chateau Los Boldos

Chateau Los Boldos Vieilles Vignes Merlot 2011

14,5% Grad. Alc.

Valle del Rapel, Chile.




Alguna vez mencionamos aquello de que el merlot es el patito feo entre los tintos, pero probablemente a esta cepa no le falte nada, y sí a nosotros aprender a degustarla, y saborearla. Esa máxima –que es una maldad, y no sería exagero tildarla de infamia- se va al piso en el exacto momento en que se descorcha esta botella.

Tinto trabajado con uvas provenientes de las más antiguas vides de la bodega, para éste caso del merlot las plantas están ahí desde 1959. El vino descansa por doce meses en barricas de roble francés, y el cuidado que imaginamos se brinda a un caldo noble como éste.



De un rubí brillante, es translúcido, denota una leve corpulencia, forma lágrimas grandes y muy persistentes.

Aroma a frutos rojos: ciruelas, fresas, hay una leve sensación a madera, también un leve toque de vainilla. Hacia la tercera copa, -segunda hora tras ser descorchada- aparecen notas de café y de toffee.

En boca lo afrutado se refrenda, aquellos frutos rojos están muy presentes en esta fase. Ya la corpulencia está entre leve y mediana. De taninos muy sedosos, es un tinto aterciopelado, con un final largo, con retrogusto a café.



Adquirido en Total Wine & More de Chesapeake, VA a US$ 21,00 dólares (unos S/62,00 soles ó RS 59 reais, en setiembre del año pasado) y consideramos que tiene una excelente rpc. Cris, que no es tan asidua a los tintos leves se rinde a este enigmático merlot chileno. Muy sabroso, queda el gusto no sólo en el paladar, sino la grata experiencia en el alma. Se agradece. 




Jumpin' Jack Flash - The Rolling Stones

El décimo segundo según el DVD, décima cuarta canción según el cd japonés "The Rolling Stones Rock and Roll Circus" es esta versión de un clásico de la banda británica (anexado del canal de Sandy Kristal), aquel extraño como extraordinario trabajo de 1968 del cual en la versión vinilo es tan difícil de encontrar. Es aquel donde también aparece los dos únicos temas de The Dirty Mac, uno de los cuales anexamos (del canal de Santiago - Ezequiel) junto a la entrada de un vino griego bebido hace mucho. Ahora, éste tema de los Rolling Stones con este vino chileno, Perú empató con Colombia y clasificó a una fase más en la Copa América, día del padre (aunque no aquí en Brasil): todo en perfecta armonía. 

lunes, 15 de junio de 2015

El viaje de Prado, Guillermo Thorndike





Editora : Libre 1

Año de publicación : 1977




Si la historia de “1879” transcurría en su mayoría en alta mar, y teniendo como colofón la derrota en el Combate Naval de Angamos, la muerte del Gran Almirante Miguel Grau Seminario, y la captura del monitor Huáscar, éste segundo volumen de la tetralogía denominada “La guerra del salitre” del periodista Guillermo Thorndike desarrolla la campaña terrestre, y nos sitúa desde el inicio con el desembarco de las tropas chilenas en el –entonces- próspero puerto peruano de Pisagua, en la provincia de Tarapacá. El libro comienza muy bien, con los pormenores de la invasión y los esfuerzos –de un solo lado- de la tropa aliada en contener el inminente avance del ejército sureño. Thorndike no se guarda nada: desde los telegramas, explicando a través de sus personajes los planos de la alejada zona, la estrategia a ser utilizada, la inexplicable carencia de recursos para embarcarse en una guerra.

Partiendo de hechos reales Thorndike nos lleva de la mano haciéndonos ingresar al meollo de la guerra con Chile, en medio de la brutalidad ejercida por ambas partes; en ésta tragedia hay espacio para momentos conmovedores: como la valerosa acción e impresionante desempeño del Batallón de los Cabitos, prácticamente niños, que con armas que mal podían llevar a cuestas llenaban de orgullo y asombro al entonces Coronel Andrés Avelino Cáceres. Sin querer minimizar un ápice el desempeño de aquellos jóvenes, imagino que Thorndike debe haber puesto de su cosecha al describir las hazañas de aquel grupo que era visto inicialmente como carne de cañón, y que finalmente sorprendería al más experimentado militar de aquel tiempo. Conmueve presenciar –y es que la narración de Thorndike me sitúa en medio de la batalla, no es exagero- a 
los sobrevivientes de un famélico ejército peruano, que, tras vencer la Batalla de Tarapacá observaban el moderno arsenal que la tropa chilena dejaba a costa de su sangre, y no poder llevarla consigo por carecer de fuerzas, medios y recursos para tal fin, abandonándola en aquel hostil y lejano territorio. En estas líneas uno puede ver al ejército boliviano comandado por Hilarión Daza en Camarones, retirándose hacia Arica, importándoles un bledo alianza alguna, negándose unirse al grupo liderado por el General peruano Juan Buendía. Tras la lectura de este segundo libro queda claro que el gobierno peruano nunca debió firmar alianza alguna seis años antes. El gobierno de Bolivia es pintado tan o más desordenado que el peruano, y aún así nadie avizoraba una posible catástrofe, nadie se atrevía siquiera a sugerir el cortar aquella absurda alianza con ellos. Queda claro que entre los países no hay ni debe haber amistad, y sí intereses, a diferencia de los pueblos/personas, donde sí puede germinar y cultivarse una amistad. El Perú pagó caro esa inocencia de los gobernantes de turno. 

Para los personajes de este libro Grau es un recuerdo reciente, y el remodelado monitor Huáscar, ahora enarbolando una bandera chilena hería tanto o más en el orgullo que el fuego enemigo en la propia carne. Un país –el Perú- nada preparado para una guerra, con un aliado timorato: dos ciegos directo al abismo, como jóvenes países en sus primeros escarceos bélicos. Thorndike no transmite la intención de realizar una hagiografía de los héroes patrios peruanos, y, como en el volumen anterior, deja claro que los verdaderos enemigos estaban dentro del país. Por ejemplo, en este libro se puede notar fácilmente la satanización de la figura de Nicolás de Piérola, y su obscura alianza con la Casa Dreyfus & Hnos. encabezada en aquel entonces por Auguste Dreyfus. Piérola era Ministro de Hacienda del gobierno Balta cuando se firmó el conocido “Contrato Dreyfus” y aquello se toca como un recuerdo desagradable. Ya en el escenario de este libro Piérola es el insurrecto quien da el golpe de estado tras el inocente –que al Perú le sobraban inocentadas en los altos mandos por aquel tiempo- viaje del presidente Mariano Ignacio Prado al extranjero en plena guerra con Chile, viaje al que hace referencia el título. Lo que por muchos es visto como traición, al parecer –por la lectura de esta obra- todo hace indicar que en realidad Prado guardaba esperanzas en sus acciones diplomáticas en el extranjero, en poder hacerse de nuevos blindados para encarar una guerra a todas luces perdida. Aparentemente su buena intención era cierta, pero su objetividad era nula, eligiendo la peor de las opciones para el país en aquel momento, siendo el escenario ideal que Piérola buscaba y Dreyfus también. 






A diferencia de la obra que la antecede aquí no hay un personaje que eclipse a otro, aunque encontremos a Francisco Bolognesi, Alfonso Ugarte, Juan Buendía, José María Quimper, Belisario Suarez, Justo Pastor Dávila, el argentino comandante Roque Saenz Peña, quien luchó como voluntario y que años más tarde sería presidente de su país natal, y sobre todo a Cáceres quien aparece más en esta narración, entre muchos otros. Todos alternan sus roles, da la impresión que en éste segundo libro la trama está más ordenada.

Personajes como el Coronel Andrés Avelino Cáceres, bilingüe, de voz ronca, fiero y recio, inclusive por momentos devela una raigambre romántica.

Y ya que menciono a José María Quimper debo destacar la fuerza de su personaje, al igual que el de José Antonio Miró Quesada, director de El Comercio. Ambos personajes al inicio del libro parecen estar en orillas opuestas, en las antípodas. Mientras el primero busca el sigilo de la información, el segundo enciende el fuego en la población con sus furibundos y contundentes editoriales. El destino irónico los juntará hacia el final de la obra, cerrados como un puño, en una sabrosa charla, a manera de confesión en el capítulo titulado “La conjura Dreyfus” (Pág. 411) cuando todo está ya perdido. Quimper aceptando la locura del viaje de su jefe, el presidente Prado, y Miró Quesada preso, con una absurda justificación, viendo cómo la imprenta del decano es clausurada por órdenes de la dictadura de Piérola.

Pero antes de aquel capítulo ya Quimper había protagonizado otro capítulo importante, con otra conversa exquisita, esta vez con el presidente Mariano Ignacio Prado titulado “El general Prado decide viajar” (Pág. 309), donde el autor nos devela a un fragilizado presidente, fuera de sí, donde la única salida posible para él era su viaje al extranjero para hacerse con armas; un perfecto incapaz con plenos poderes.


Un gran análisis, muy descriptivo –entiéndase, muy crudo-, que no llego a encontrarlo perturbador por saber de antemano que estoy ante literatura bélica donde se recrea este trágico conflicto, con una narración por muchos momentos electrizante apoyada en una acuciosa investigación que torna imposible no sentir náuseas por los políticos peruanos de finales del siglo XIX, que es la misma por muchos -tanto en Perú, como aquí en Brasil, dicho sea de paso- en pleno siglo XXI, creyendo yo que éste era un mal contemporáneo. 

Una obra muy recomendada, pero que necesitará de la lectura del primer volumen para una total comprensión de aquel escenario bélico. Tras la pérdida de Tarapacá, con este libro se traspasa el umbral de la tragedia, donde el infierno debe ser poco comparado a lo vivido en aquel tiempo. 

sábado, 13 de junio de 2015

Alamos Torrontés 2012





Bodega Catena Zapata

Alamos Torrontés 2012

13,5% Grad. Alc.

Salta, Argentina.




Este blanco de la línea Alamos de Catena Zapata lo tenemos hace ya algún tiempo y no sé cómo no lo hemos abierto antes. Alamos es la línea de entrada de aquella bodega pero tan bien trabajada que ofrece muchas veces más y mejores experiencias que varios Reservas e incluso Gran Reservas que por ahí se expenden. Aunque la añada está ya algo lejana no dudábamos que nos sorprendería, y así fue.



De un amarillo concentrado, coqueteando con el dorado, tiene una leve tonalidad verde, denota una leve corpulencia, forma lágrimas pequeñas pero intensas.

Aromas afrutados, a piña, también un toque herbal, floral, algo cítrico.

Lo afrutado en destaque: piña, y esa leve sensación cítrica; de buena acidez, muy fresco. De final medio, con retrogusto herbal y mineral.


Adquirido en In Vino Veritas, la sucursal de la importadora Mistral aquí en Curitiba, no estoy seguro pero creo que por esta botella se pagó RS 40 reais (unos S/51 soles ó US$ 18,50, en julio del 2014, ahora ellos están con nueva dirección), y, a pesar de su precio elevado –en Lima “en la actualidad” es más cómodo- tiene una buena rpc por ser éste un blanco de buena hechura. Toda la expresión de la uva torrontés, con esa frescura típica de ésta cepa bandera de la Argentina la encontramos al interior de ésta botella que, a pesar de la añada algo lejana ya para un blanco joven no mermó en lo que tenía por ofrecer. Como siempre, un placer que se agradece, más a ese bajo precio, inclusive aquí en Brasil. 






I should know - Dirty Vegas

El primer tema del primer cd del trio británico Dirty Vegas ("Dirty Vegas", 2002) es el que dejamos hoy. Un tema muy tocado a inicios de la década pasada, entre varios otros de éste grupo de house music. Perfecto para iniciar el sábado. 

jueves, 11 de junio de 2015

Rip Van Winkle, Washington Irving




Año de publicación : 1819 – 1820

Año de la presente edición : 1987

Editora : Hesperus / José J. De Olañeta, Editor

Libro 2, ejemplar 520

Traducción : Carmen Bravo-Villasante

Ilustraciones : Arthur Rackham




Un hombre –cuyo nombre intitula el cuento- quien vivía siempre bajo la constante reprimenda de su esposa por llevar una vida descuidada y alejado de toda responsabilidad, una tarde saldrá de su casa a caminar con su fiel perro Wolf e ingresará, casi sin querer, en lo más alejado de las montañas Catskill, pudiendo avistar a lo lejos el río Hudson, deparándose con extraños seres de trajes holandeses, jugando a los bolos, quienes desde épocas remotas habitan aquel lugar. Lo invitarán a unirse al grupo y con ellos Rip Van Winkle beberá de un licor pendenciero que lo sumirá en un profundo letargo, y al despertar, en el mismo lugar, pero en un lejano futuro, donde todo, absolutamente todo le será desconocido, y él un reverendo extraño a los habitantes de su aldea en aquel presente. 


"Rip se despertó. "Seguramente -pensó- he dormido aquí toda la noche. ¡Oh, ese frasco! ¡Ese maldito frasco! ¿Qué excusa le daré a la señora Van Winkle?" 
Pág. 71


Mención aparte y especial merecen el prólogo de Carmen Bravo-Villasante (quien además ejerce de traductora) lleno de datos acerca de la vida y obra del autor, así como la excelente y cuidadosa edición de Hesperus/José J. De Olañeta, Editor, publicado en papel de alta calidad donde las dieciséis ilustraciones a color de Arthur Rackham resultan verdaderas obras de arte que a la vez me devela a un gran ilustrador que desconocía hasta el depararme con esta obra. Para suerte mía también estaba otro título de ésta colección en el estante de la librería de viejo aquí en Curitiba. Para este título se imprimieron solamente 3000 ejemplares, siendo el que se cruzó en mi camino el 520. Aunque son pocos los libros en castellano en la ciudad cuando llegan vaya que sorprenden. 




Una bella historia de corte fantástico que pertenece al libro “The sketch book of Geoffrey Crayon, Gent” (“El libro de apuntes”) publicado a mediados del siglo XIX, libro donde el relato más famoso que alberga sea acaso “The legend of Sleepy Hollow”, aunque este “Rip Van Winkle” brille con luz propia. Relato escrito mientras Washington Irwing (Manhattan, New York, 1783 – Tarrytown, Wetschester, 1859) vivía junto a su hermana en Birmingham, Inglaterra. Por aquella época él estudiaba alemán y estaba muy interesado en la literatura germánica y las diversas leyendas que tocan el tema sobre la fascinación de la ausencia del tiempo. El autor era un empedernido viajero, y gustaba de tomar apuntes de todo lo que podía ver y conocer. Desde su propio estado, Nueva York, hasta Canadá, y su salto a Europa donde visita Francia, Inglaterra, Austria, Alemania, y España donde llega a trabajar de Agregado en la Legación Norteamericana. De cada lugar que visitó Washington Irwing escribió y publicó: “Bracebridge Hall” de 1822; “Tales of a traveller” (“Cuentos de un viajero”) de 1824; “A history of the life and voyages of Chistofer Columbus” (“Vida y viajes de Cristóbal Colón”) de 1828, siendo “Tales of the Alhambra” (“Cuentos de la Alhambra”) de 1832 su libro más popular, por el que más se le recuerde en el extranjero, y con más de un siglo y medio después de haber publicado sus obras se torna en un autor que sin duda venció al paso del tiempo, felizmente para nosotros. 

lunes, 8 de junio de 2015

Trio Reserva Cabernet Sauvignon 2010





Viña Concha y Toro

Trio Reserva 2010

70% Cabernet Sauvignon – 15% Cabernet Franc – 15% Shiraz

14,5% Grad. Alc.

D.O. Valle del Maipo, Chile.



Hace buen tiempo que no probamos un vino de la gigante Concha y Toro, así que nos hicimos con uno de esta correctísima línea Trio, una arriba de su famoso hermano menor Casillero del Diablo, y, aunque la añada estaba algo lejana no pensamos en ningún momento que nos defraudaría, y así fue.

Es de un color rubí algo brilloso, bordes violáceos, aunque denota una leve corpulencia no es translúcido, forma lágrimas pequeñas de poca intensidad.

Aromas de frutos negros de buena intensidad, un leve especiado, también una leve sensación a madera, elegante.

En boca lo afrutado se refrenda, como de mermelada, las leves notas de madera y especiadas también están ahí. Es de una leve corpulencia, de taninos muy sedosos. De final medio, elegante, inclusive persistente, con una explosión de fruta en el retrogusto.


Por esta botella se pagó S/ 35,00 soles (unos US$ 12 dólares ó RS 33 reais a inicios del presente año) una excelente rpc. Aunque esté lejos de ser un vino de guarda aguantó firme estos cinco años, quién sabe si hasta pueda guardarse por un par de años más. Lo acompañamos con una tabla de quesos, y creemos que iría muy bien con una pizza, pero por ser lunes no pedimos una; acompañó bien la conversa. Un tinto de una línea accesible que a pesar de traer aquel horroroso corcho sintético llega a sorprender muy gratamente, tornando el día a día algo más presuntuoso. 




Dona Cila - Maria Gadú

El tercer tema del cd debut de Maria Gadú del 2009 es el que dejamos hoy. Un cd muy personal -el presente tema es dedicado a su abuela- que develaba la hermosa voz de esta joven cantautora brasileña. Como en la mayoría de los cantantes y grupos brasileños los cds de Maria Gadú están siendo editados en vinilo, pero tan caros que no animan a hacerse con alguno, todavía.