lunes, 31 de marzo de 2014

El bebedor de vino de palma, Amos Tutuola



Título original : The palme wine dinkard and his palm wine tapsterin the Dead’s Town.

Año de publicación : 1952

Título en portugués : O bebedor de vinho de palmeira e seu vinhateiro morto na Cidade dos Mortos.

Año de esta edición : Sin año especificado

Editora : Círculo do Livro

Traducción : Eliane Fontenelle

Carátula : Claudia Scatamacchia.



¿Cómo podría imaginar lo que estaba por descubrir al decidir abrir este pequeño y antiguo libro? Sólo las tres primeras páginas están exentas de la delirante fantasía que abunda en el resto de esta novela, o nouvelle, puesto que son 144 pequeñas páginas que se devoran rápidamente y que nos hace ingresar a un mundo fantástico donde siempre el bebedor de vino de palma (nuestro narrador) se topará con todo tipo de criatura, cada cual más alucinante que otra, personajes mitológícos de una trama afiebrada que coloca a su autor, Amos Tutuola (Abeokuta, 1920 – Ibadán, 1997) junto a grandes nombres de la literatura fantástica de todos los tiempos.


La historia tiene un inicio simple, cuando nuestro narrador nos informa cuán borracho es, enterándonos las cantidades industriales de vino de palma que llega a ingerir, y los innúmeros amigos que lo rodean para también poder beber descontroladamente junto a él, hasta que un hecho fortuito cambiará su destino: la muerte de Baity, su hacedor de vino. Ahí comienza una fatigante busca del alma de este personaje por parte de nuestro narrador, desposando en un villarejo a la hija de un rey quien lo acompañará en su aventura, ambos tendrán por destino la Ciudad de los Muertos, y es en el inicio de ese andar que se revela ante nosotros una historia fabulosa, con personajes probablemente sacados y fabulados de la cultura yoruba. También él (nuestro narrador) se nos revela como un poderoso hechicero, capaz de cambiar de forma y de tamaño para engañar a sus futuros captores, espíritus imperecederos que encontrarán por doquier: desde la Muerte a quien tentarán timar; personas que caminan hacia atrás; furiosos bebés marchantes que atacan en grupo; todo un pueblo de color rojo en una ciudad roja; habitantes de una montaña que danzaban todo el tiempo y que enfurecían si por el cansancio nuestro narrador y su esposa dejaban de hacerlo; nuestro narrador trataba de animarse recordando que había vendido su muerte, por ende, no podría morir, pero sentía mucho miedo pues no había vendido su miedo; no parece haber límite para ese ejercicio de fantasía del que Amos Tutuola hace gala aquí.





La narración por muchos momentos parecen historias recogidas a través de generaciones, transmitiendo aquello de que en la opulencia sobrarán los amigos y en la desdicha la gran mayoría te abandonará. También está la interpretación que esta fascinante historia es una dura crítica al consumismo occidental adoptada en Nigeria. Hubo un gran revuelo en su país al ser publicada ( recién en 1952, aunque fue concluida en 1946) con la excusa de dar una mala imagen de los nigerianos plasmando al personaje principal como alcohólico, supersticioso y con un inglés deplorable pero también recibió el apoyo de su compatriota, el escritor Chinua Achebe y del británico Dylan Thomas.


Quizá debí sospechar tanta fantasía al ver la hermosa carátula de Claudia Scatamacchia; le cae como un guante de seda. El poeta ecuatoguineano Justo Bolekia reivindicó una "literatura que mire hacia dentro, no hacia el mundo que nos civilizó". Quizá esta primera obra de Tutuola es un guiño a un universo totalmente fascinante como lo debe ser el africano, y donde su literatura no está exenta de esta particularidad, felizmente. 

domingo, 30 de marzo de 2014

Tacama Blanco de Blancos 2012



Viña Tacama

Tacama Blanco de Blancos 2012

Sauvignon – Viogner -

13,5% Grad. Alc.

La Tinguiña, Ica, Perú.



Teníamos esperanzas que este blanco supere la experiencia anterior con un tinto de esta misma casa, pero por el contrario, el desenlace fue aun peor de lo esperado.

De un amarillo muy dorado, brillante, forma lágrimas medianas, denota mediana corpulencia.

En nariz, piña, durazno (esos de lata), luego las notas herbales ganan presencia, notas a frutas secas y dátiles, algo cítrico también. Aroma de poca intensidad.

En boca, de mediana corpulencia, Cris lo percibe ardiente, las notas herbales eclipsan las frutales, se percibe algo oleoso. Final mediano con un amargor en el retrogusto.


Fue elegido para acompañar un risotto de salmón pero no fue una buena compañía. Llega a empalagar, hay un toque dulzón como de miel que antecede aquel final amargo. Se presentó como un vino rústico, de una calidez algo desequilibrada llegando a ser ardiente al inicio, y de un final con un amargor que a Cris no le deja un buen sabor en boca, a mí esto no me incomoda, por otro lado yo lo encuentro algo resinoso, Cris no. En lo que coincidimos es que nos resultó una decepción. 

lunes, 24 de marzo de 2014

El bello Antonio, Vitaliano Brancati



Título original : Il bell’ Antonio

Año de publicación : 1949

Título en portugués : O belo Antonio

Año de la presente edición : 2001

Editora : Berlendis & Vertecchia Editores

Traducción : Renata Lucia Bottini 


Ilustraciones de tapa e interior : Paulo Pasta. 


Ni bien cruzó esa fina línea entre la niñez y la adolescencia ya las mujeres sudaban a mares y quedaban con la respiración entrecortada ante su sola presencia. Era tan bello que atraía las atenciones de cada mujer que lo veía pasar, desde jóvenes ninfas hasta señoras que creían que nunca más sentirían esa fogosidad que alguna vez sintieron, y que algunas inclusive nunca conocieron, ese rubor en sus mejillas, ese calor que las invade y se expande por todo el cuerpo. No pasaba desapercibido a ninguna pacata mujer, fieles esposas estaban dispuestas a sucumbir a ese proclive deseo de experimentar lo prohibido tan sólo con él, capaces de abandonarlo todo si Antonio así lo decidiera, para orgullo de su padre Alfio Magnano quien se jactaba que de él haya heredado tanta masculinidad. Todo andaba bien hasta conocer a la hermosa Bárbara Puglisi con quien Antonio se casaría, y con ella adjudicarse una terrible maldición, una ironía del destino, una venganza de Dios ante tanto desenfreno previo: la impotencia.

Vitaliano Brancanti (Pachino, Siracusa, 1907 – Turín, 1954) se burla del pensamiento machista de la época en que un hombre preferiría la muerte a llegar ser impotente. Nos presenta la perspectiva desde el prisma de otros hacia el muerto en vida, tachándolo de inútil, inservible, más aún cuando en esta ficción la esposa es descrita como la más bella mujer vista por esos lares, aquella Afrodita inalcanzable para cualquier mortal, digna mujer de alguien poseedor de una belleza celestial como la de Antonio, hasta las mujeres, sus fieles admiradoras, asentían a esta unión entre dos seres angelicales. 


Con la autoestima por los suelos Antonio conocerá la timidez tornándose totalmente inhibido; la ira de su padre Alfio ante los rumores, chismes y aquello que él totalmente seguro pensaba eran mentiras; la codicia y ambición del padre de Bárbara por disolver el matrimonio no consumado ante la expectativa de un opulento Barón dispuesto a desposar ante la iglesia por segunda vez; la actitud de la iglesia católica y la disposición en atender el pedido de disolución ante los mile$ de motivos que le expone el Barón, todo es mezclado en este dilema tragicómico con una escrita que fluye y con una cuidada traducción que se esmeró en dejar muchas frases de rabia, de sorpresa, de admiración en el italiano original con la debida traducción a pie de página lo que imprime más fuerza en los diálogos en esos determinados momentos.




Además la traductora quien también se encarga de la presentación nos da luz sobre las preferencias políticas de Brancati quien de joven era un entusiasta partidario de las doctrinas fascistas que Mussolini se esmeraba en promover, pero con la ida a Roma percibió cómo Catania era el centro e inicio de una quietud desesperante que predominaba en Sicilia. Percibió cómo el fascismo era impuesto en la población y él comenzó a burlarse de esto y de la burguesía italiana a través de sus personajes, desde “Singolare aventura di viaggio” de 1934, pasando por “Gli anni perduti” y “Don Giovanni in Sicilia”, ambas de 1941, hasta “Il vecchio con gli stivali” de 1945 y la presente “Il bel’ Antonio”, pero esta nueva perspectiva en su ideología también le hace aborrecer toda su obra hasta 1934.

En este libro el bello, joven e impotente protagonista es una sátira de lo que era el fascismo en Italia por aquel tiempo. Una obra muy interesante donde una tragedia (la impotencia del bello protagonista) es el punto de partida de una comedia muy bien lograda con una narración muy fluida que nos inserta a los lectores entre el estruendoso murmullo (sobre su virilidad y belleza al inicio, y luego sobre la compasión por el lastre en que se convierte con la impotencia apoderada de él) de los pobladores alrededor de Antonio. También resulta interesante la óptica de las mujeres, sus siempre admiradoras que tras saber del mal que lo aqueja despierta en ellas aquel instinto casi maternal, típico que albergan la mayoría de las mujeres de cualquier lugar del mundo y por lo visto de diversas épocas, el de cuidarlo, velar por él y hacerlo cambiar, en este caso, hacer que retorne su virilidad, todas seguras de poder lograr ese efecto, comportamiento que en realidad abstrae aún más al protagonista.

Si revisamos su obra Vitaliano Brancati es más fecundo en guiones cinematográficos, pero por estos lares sus novelas son más conocidas siendo tres sus obras editadas: “Don Giovanni na Sicilia”, “Paulo, o ardente” y la presente obra. “O belo Antonio” es presenciar el regodeo de todos sobre el sufrimiento de Antonio, intentar satisfacer un enorme morbo, sin percatarse que develan sus propios temores, al fin y al cabo, más de medio siglo después, los nuestros también. 

viernes, 21 de marzo de 2014

Castello Della Paneretta Chianti Classico Riserva 2008



Castello Della Paneretta

Castello Della Paneretta Chianti Classico D.O.C.G

Riserva 2008

Sangiovese 90% - Canaiolo 10%

Barberino, Val D’Elsa, Florencia, Italia.



Cuando se tiene la oportunidad de estar ante un caldo de una casa que produce vino desde 1596 las expectativas llegan a ser altas, y el ansia por que esté a la temperatura ideal para ya poder descorcharlo va creciendo conforme pasan los minutos, y la espera valió la pena, y cómo: fue disfrutado hasta la última gota.

Primero, estas son de aquellas etiquetas en la que te quedas admirando su belleza: un grabado como a carboncillo de un castillo que parece salido de una película. Es el local donde es producido, y así, rapidito, nos transporta hasta esa lejana viña donde por más de 410 años están dedicados a elaborar vino. Sí, hasta ahí no necesitamos sentir la fragancia de este vino, tan solo el diseño de la etiqueta ya produce este efecto, pero, al descorcharlo, y percibir aquel primer contacto con ese perfume (porque la palabra aroma le queda chico, sería un término injusto) uno ya entra en trance anhelando probar de una vez aquel muy probable elixir.



De un rubí cereza, un toque negro hacia el centro, con bordes algo naranjas, denota una leve corpulencia, forma lágrimas grandes e intensas.

En nariz, frutas maduras como moras, cerezas, hay también notas florales, hacia la tercera copa parece algo especiado. Es un aroma muy fresco agresivo (en positivo) y muy intenso.

En boca, es de una densidad mayor que leve, es aterciopelado, taninos sedosos y firmes, las notas afrutadas destacan, de buena acidez. Hacia la tercera copa (tres horas después de la primera) hay notas de café. De final largo con retrogusto a chocolate.



Acostumbrados a ver en los estantes brasileños ser ofrecido chiantis a precios estratosféricos, ni qué decir de los chianti classico riserva, éste ejemplar nos deja un sabor aún mejor en boca pues fue adquirido aquí a US$ 28 (RS 58,80 al cambio de aquel entonces). Un tinto muy bien trabajado, muy fresco y con la fruta a flor de piel, enamora desde antes del descorche y una vez abierto reafirma la expectativa creada; realmente sabroso.

lunes, 17 de marzo de 2014

11a Feira do Vinil




Anteayer, sábado 15 de marzo, se realizó la “11a Feira do Vinil” aquí en Curitiba en las instalaciones del Canal da Música. Éste es un evento que se realiza cada 3 ó 4 meses en la ciudad albergando vendedores no solo de aquí del Paraná sino también de los estados vecinos de Santa Catarina y de São Paulo. Según la web site de Globo alrededor de 60 expositores ofrecieron cerca de 25,000 lp’s a la clientela que cada día va aumentando. Esperaban reunir cerca de 2,000 personas, yo creo que fácil superaron esa cifra, y nosotros tres estuvimos ahí.



Esta fiebre por el vinil no es exclusiva de Brasil, en Lima (quizá en todo el Perú) no son pocas las personas que mensualmente van enriqueciendo sus colecciones, acudiendo desde las tiendas de música en modernos centros comerciales hasta el clásico Jr. Quilca cerquita al cruce con la Av. Wilson en pleno centro de Lima, un clásico lugar donde desde hace años se ofrecen lp’s nacionales e importados. 



En Japón hasta mediados del 2008 los precios de los lp’s eran ínfimos lo que hacía que muchos brasileños, peruanos y japoneses que gustábamos de estos ítems aprovechemos los bajísimos precios a los que eran ofrecidos: 500, 400, hasta 100 yenes (US$ 5, 4 y 1 dólar aprox.) en Banana Record de Nagoya, por citar sólo un lugar, ya en Tower Records los precios eran algo más elevados, pero hacia el segundo semestre del 2008 subieron repentinamente a 5,000 y 4,000 yenes (US$ 50 y 40 dólares aprox.) los antiguos, y los modernos superaban fácilmente esas cifras.




Quien piense que solamente a los treintañeros y en adelante nos atraen los lp’s están equivocados, habían muchos que no llegaban a los 20’s procurando con esa ansia típica de no perder el disco de su banda/cantante preferida por puesta de mano, y es que había mucha gente y pocas las cajas libre donde poder revisar. Y si hasta el mediodía estaban todas ordenaditas alfabéticamente luego del constante manoseo de los muchos clientes potenciales ya estaban todas mezcladas, Felizmente por género sí estaban separadas en diferentes cajas. 



Y había de todos los géneros, para todos los gustos, desde clásicos del mpb (música popular brasileira) como Elis Regina, Caetano Veloso, Chico Buarque, Gilberto Gil, Roberto Carlos, hasta estar atentos a depararse con vinilos de la rockera Pitty, y los también clásicos Ira!, Raúl Seixas, Mamonas Assasinas, Os Mutantes, Rita Lee, Sepultura, Os Paralamas do Sucesso, Legião Urbana, Engenheiros do Hawaii. 



Desde los primeros discos de AC/DC hasta el último en vivo grabado en su gira por Buenos Aires; Frank Zappa, The Beatles, Rolling Stones, Janis Joplin, Jimi Hendrix, Cream, Yngwie Malmsteen, Joe Satriani eran una presencia constante ya sea en ediciones nacionales (brasileñas), o japonesas, estadounidenses, inglesas o alemanas, o sea, un pequeño paraíso para los amantes de la música en discos vinilos.



Este stand es de las tiendas "Hi-Fi", cuentan con dos locales en el centro de Curitiba, y siempre tienen novedades nacionales e importadas aunque los precios son algo elevados, lo bueno es que aceptan el regatear.
















Algunos lp’s se vinieron con nosotros. En junio parece que será la próxima edición, estaremos preparados.




Mercedes Sosa ao vivo no Brasil, 1980.


Disco grabado durante su gira por territorio brasileño entre el 17 de marzo y el 7 de mayo de 1980




Vengo a ofrecer mi corazón, Mercedes Sosa, 1985.

Abre con el clásico tama de Fito Páez que también da título al disco. Otros temas que interesan son Cuando me ves así, Canción para Carito y Venas abiertas. Interesante el detalle del dibujo del poncho en la carátula, una chakana.






Cantata Sudamericana, Mercedes Sosa, Ariel Ramírez, Félix Luna, 1972. 

El cartón se puede desplegar encontrando un largo texto con una gran fotografía de Mercedes cantando, Ramírez al piano y Luna observando ahí cerquita.





"The Spaghetti Incident?", Guns n' Roses, 1993.

Este disco es el patito feo de esta gran banda, no entiendo muy bien el por qué, pero no es visto por la gran mayoría como un gran disco. ¿Quizá porque es un disco de covers? Si es así, ellos se lo pierden. Felizmente, eso hace que cueste menos. Los covers "New rose", de The Damned; "Human Being" de The New York Dolls; "Hair of the dog", de Nazareth; "I don't care about you", de Fear son tan buenas como la tan sintonizada versión de "Since i don't have you", grabado originalmente por The Skyliners.





Live in New York city, John Lennon, 1986.

El disco es lanzado al mercado en 1986 pero es de un concierto en el Madison Square Garden hecho en 1972. Tiene la particularidad de no contar con los temas que Yoko Ono interpretó en aquel concierto "por decisión de ella" para que podamos tener un disco exclusivo del genio; y así y todo muchos la ven con malos ojos a esta japonesa, la musa de Lennon. Trae "Come together" de su etapa en The Beatles y el cover "Hound dog" de Elvis Presley.






Pearl, Janis Joplin, 1980.

En verdad este lp ya estaba con nosotros desde hace algunas semanas atrás pero igual lo insertamos acá. El disco fue sacado al mercado en 1970 de manera póstuma y la verdad ninguna pista tiene pierde.






Tinseltown rebellion, Frank Zappa, 1981.

Este disco doble tiene la particularidad de ser el del debut del gran Steve Vai en guitarra y coros en la banda de Zappa. Así como el "Cantata ..." de Mercedes Sosa éste también se abre trayendo las letras de todos los temas e información acerca del disco en la parte posterior.



domingo, 16 de marzo de 2014

Tacama Selección Especial 2010



Viña Tacama

Tacama Selección Especial 2010 



50% Petit Verdot - 50% Tannat 

14% Grad. Alc.

La Tinguiña, Ica, Perú.



Ya conocíamos esta línea de la Viña Tacama, fue uno de los primeros vinos peruanos que bebimos juntos, y el recuerdo no es de los mejores, sobre todo para Cris, así que aunque no nos hacíamos muchas expectativas con este tinto igual nos trajimos un par de botellas de diferentes cosechas. La petit verdot es una cepa difícil de trabajar usada generalmente para realizar un blend aunque ya hemos probado varietales argentinos maravillosos. En este caso peruano para este 2010 el porcentaje es de 50% de esta uva (en el del 2008 el porcentaje era de 35%), la otra mitad es de de la cepa tannat.


A la vista, negro hacia el centro, bordes algo naranjas, cuenta con una mediana consistencia, forma lágrimas medianas.

Aroma, copas iniciales: pasas, es un aroma cálido; 6 horas después: frutos negros, ciruelas, moras, de poca intensidad, no desborda pero perdura.

En boca, primeras copas, es incisivo, la acidez sobresale, también es muy cálido, muy potente, de tanicidad fuerte. Seis horas después se tornó mucho más equilibrado, taninos más sedosos, ahora sí se puede apreciar y disfrutar de las sensaciones afrutadas. De final mediano, retrogusto algo cálido y especiado.



Adquirido en Plaza Vea de San Miguel en la Av. La Marina (frente al shopping San Miguel) tiene una mediana rpc: S/. 39 (US$ 13,9, unos RS 32). Es un vino difícil que estuvo mejor dejándolo airear unas horas, ya que beberlo ni bien descorchado fue una complicada experiencia; hay que tenerle paciencia, y Cris no la tiene, aunque horas después con la película y la conversa el tinto se tornó más amable. Otro detalle interesante: quedó mejor con cubos de queso gouda que con el churrasco en sí. Aumentar el porcentaje de petit verdot es una empresa osada más aún en un mercado y una realidad como la peruana donde la preferencia es hacia los vinos extranjeros y/o los vinos más dulces. Es un tinto inicialmente difícil que hay que darle un tiempo para poder disfrutarlo debidamente, aunque está lejos de proporcionar el placer que brinda su hermano mayor Don Manuel

jueves, 13 de marzo de 2014

Lapostolle Cuvée Alexandre Cabernet Sauvignon 2011



Casa Lapostolle

Cuvée Alexandre Cabernet Sauvignon 2011

14,1% Grad. Alc.

Viñedos Apalta, Valle de Colchagua, Chile. 


Al decidir abrir esta botella esperábamos estar ante una buena experiencia por la buen fama con que cuenta por estos lares, pero sinceramente no imaginábamos tener un orgasmo esta noche.

Esta línea de Cuvée Alexandre de Casa Lapostolle está elaborado con uvas provenientes de viñas de más de sesenta años de edad y de seguro ahí está el secreto (además, claro, del gran trabajo del enólogo) de la grandiosidad de este caldo, porque algún otro término menor sería injusto, y más aún a los US$ 19 al que fue adquirido aquí (por estos lares está al triple de ese precio, así, sin asco): la excelente rpc de los caldos comprados afuera de las fronteras brasileñas.


De un granate muy obscuro con bordes algo naranjas, con una densidad mayor a la media, tiñe las paredes de la copa, forma lágrimas enormes e intensas.

Lo primero en percibirse en el aroma son los frutos rojos, ciruelas, frambuesas, y frutos negros, casis, pasas, no es un aroma desbordante pero es persistente, duradero.

En boca, las frutas rojas y negras se refrendan, alternan, además es algo especiado, también hay un punto como de café, es muy aterciopelado, muy bien estructurado, de una corpulencia de mediana a más, de mucho volumen en boca, de final largo con retrogusto a nuez moscada.


Es un vino muy elegante que acompañó nuestra cena (un guiso de carne con arroz) y posterior película (también nos trajimos dvd’s de Lima: películas argentinas, chilenas, cubanas, peruanas, españolas, mexicanas que por aquí no llegan, y muy probablemente nunca llegaron), hoy le tocó el turno a una peruana, “Bajo la piel”. 

)


Una lástima que éste tinto no se pueda encontrar en Brasil a ese precio. Este caldo chileno estuvo realmente majestuoso, se hará extrañar. 

viernes, 7 de marzo de 2014

Colección Rubini Merlot Crianza 2009



Viña Ocucaje

Colección Rubini Merlot Crianza 2009

14% Grad. Alc.

Ocucaje, Ica, Perú.



En las maletas del último viaje no sólo vinieron juguetes y algunos libros, aprovechamos también para traernos algunos caldos peruanos que irán desfilando por nuestra mesa y por este rincón, éste es el primero.

En la contra etiqueta indica que la crianza fue realizada en barriles de roble rumano. ¿Las fibras serán más compactas? ¿La micro oxigenación será más lenta? Sería interesante saber.


A la vista, es un vino abierto, translúcido, de un rubí algo apagado, forma lágrimas medianas, denota leve corpulencia.

En nariz, vainilla, es lo primero en aparecer, aunque es una sensación diferente, como más fuerte (en positivo, no incomoda ni eclipsa nada), más intensa. Luego, ahí no más las afrutadas: frutas rojas. No es un aroma desbordante.

En boca, es de leve corpulencia, de buena tanicidad, aquí la sensación a vainilla es algo más notoria que la afrutada aunque no llega a opacarla, aquí también es una sensación a vainilla muy diferente, como más intensa, las frutas rojas se refrendan, como a moras, cerezas, frambuesas. De final mediano con retrogusto algo especiado.

Cris prepararía un strogonoff de carne, plato ruso que está muy adaptado a la culinaria brasileña, muy común en cualquier restaurante, aunque, como en esta oportunidad, siempre el casero es mejor. Ya habíamos leído por ahí que a este plato le iba muy bien armonizarlo con un tinto trabajado con la cepa merlot así que cayó a pelo. No sé exactamente el por qué esta uva es algo así como el patito feo entre los tintos: la mayoría prefiere optar por el cabernet sauvignon y malbec, muchos se aventuran con el pinot noir, el carmenere y hasta el cabernet franc, pero el merlot va quedando de lado. Cuenta con una buena rpc: S/.46,90 (unos US$ 16,75 aprox, o sea unos RS 39, y fue adquirido en Wong de la Av. Dos de Mayo.

Un dato curioso e interesante del lugar al que pertenece esta viña es que el ahora desierto alguna vez fue mar. Es fácil caminar por ahí y depararse con enormes fósiles de más de 30 millones de años. Hay algunos vídeos por ahí donde viajeros se aventuran por aquel denominado Cementerio Paleontológico.

Este tinto de Viña Ocucaje está muy bien trabajado, fue toda una grata sorpresa que acompaña bien nuestra comida y conversa, y Cris es el termómetro en esto. Ella hasta no hace mucho fruncía el ceño cuando asomaba un vino peruano y/o brasileño, pero esto últimamente está cambiando. La única diferencia entre vinos de estos países es que para acceder a vinos brasileños de mejor calidad hay que pagar mucho más, ya los caldos peruanos no son tan caros y últimamente nos sorprenden cada vez más, lástima que por aquí no los vendan. 



Velha e louca, Mallu Magalhães 

Como casi siempre estamos escuchando música de la más variada que acompaña nuestros momentos y para que nuestra niña se acostumbre a ella, y ya que para este vino peruano la comida brasileña pues que la música que dejamos también sea brazuca. 

miércoles, 5 de marzo de 2014

Cono Sur Reserva Especial Carmenere 2010



Viña Cono Sur

Cono Sur Reserva Especial Carmenere 2010

14% Grad. Alc.

Valle de Colchagua, Chile.


Los vinos de la Viña Cono Sur se encuentran fácilmente por estos lares y aún así no nos habíamos hecho de algunos hasta finales del año que pasó en que varios ejemplares de sus diversas líneas estaban dentro del paquete de ofertas de una vinoteca, algunos se vinieron con nosotros y éste carmenere Reserva Especial es el primero a ser disfrutado.

A la vista, es de un púrpura intenso, algo azul hacia el centro, denota una mediana corpulencia, forma lágrimas medianas.

En nariz, frutas negras, casis, ciruelas negras, un toque de vainilla. No es una aroma desbordante pero sí duradero.

En boca, de mediana corpulencia, algo lácteo, lo afrutado se refrenda, también tiene un toque tostado. De final mediano con un retrogusto algo especiado, con un rico picor.

A los RS 34,90 (unos US$ 15 aprox.) al que fue encontrado en una vinoteca del Mercado Municipal es una gran rpc aquí en Brasil. Es un vino elegante y bien estructurado, aunque no es voluminoso en boca tiene una densidad mayor que leve, acompañó muy bien nuestra noche carnavalesca pizzera. 

domingo, 2 de marzo de 2014

Santa Augusta Moscatel



Vinícola Santa Augusta

Santa Augusta Moscatel

7,5% Grad. Alc.

Vale do Contestado, Videira, Santa Catarina, Brasil.



Ya estamos en pleno mes de marzo y son muy pocos los vinos espumosos que bebimos hasta el momento, quizá porque por estos lares hay un sol fuerte hasta la tarde para luego aparecer la fuerte lluvia con un viento mucho más fuerte todavía, friecito que motivaba a descorchar algunos tintos, hasta hoy.


A la vista, de un amarillo pajizo típico, con burbujas pequeñitas y muy intensas.

En nariz, lo primero en aparecer es lo floral: flores blancas; luego lo cítrico: como a cáscaras de limón, y a las hojas del árbol de éste fruto. No es un aroma desbordante pero sí perdurable.

En boca, cremosito, suave dulzor, no empalaga, lo cítrico se refrenda así como las notas florales, con una sensación a polen en el retrogusto.


Es un vino que sabe a lo que huele. Su dulzor no es la vedette, es lo suficiente para un moscatel, inclusive hay un rico puntito amargo, además de la cremosidad de sus burbujas, perfecto para esta tarde casera de carnaval acompañando una ensalada de frutas. Éste es un representante del estado de Santa Catarina, como para demostrar que aquí en Brasil no solo en Rio Grande do Sul se hacen buenos vinos.