miércoles, 5 de mayo de 2010

La Señora de Cao, Huacas del Sol y de la Luna,



Al día siguiente fuimos a visitar La Huaca Del Sol y de La Luna, ambas son pirámides truncas pertenecientes a la Cultura Mochica. Algo que olvidé mencionar en el post anterior de Trujillo: mi interés por que mi esposa Cristina conozca estos lugares se incrementó después de que pasaron el vídeo aquí en Brasil de unos “estudiantes” peruanos entre 14 y 15 años de edad que comenzaron a lanzar piedras y patadas en los muros de la Huaca Arco Iris del post anterior, destruyendo parte de ese complejo, lo grabaron y lo subieron a Youtube. Antes de que otro grupo de ignorantes destruyan estos hermosos lugares es mejor conocerlos. En su momento ella no entendía mi indignación por aquellos actos de aquellos adolescentes. Luego de conocer los recintos tampoco se explicaba qué pasaba por la cabeza de aquellos desadaptados, y es que, como cualquier extranjero, cuando se habla de visitar el Perú piensan solo en Machu Pichhu y no saben que existen muchos Complejos Arqueológicos de pueblos anteriores a los incas.

Se calcula que unos 60,000 turistas visitan estos complejos arqueológicos anualmente. Es una cifra baja ya que la mayoría de turistas extranjeros llegan al Perú por la ciudadela inca en Cusco y muy pocos saben de estos recintos Pre-Incaicos, rutas que son mucho más baratas que las que hay en Cusco, como esta. Sólo ahora que hubo lluvias y cerraron Machu Picchu (febrero 2010) hubo un incremento notable de visitantes extranjeros, quienes ya estando en el Perú y no podían visitar la ciudadela inca comenzaron a buscar otras opciones y encontraron éstas, que forman parte de “La Ruta Moche”, que está muy cerca de Lima (saliendo desde la capital peruana son en bus 8 horas ó 50 min. en avión a la ciudad de Trujillo) y de muy fácil acceso.



Estos complejos Moche se encuentran a unos 8 kms. aproximadamente de la ciudad y fueron clasificados por el arqueólogo alemán Max Uhle (Friedrich Maximiliano Uhle Lorenz) como “Proto Chimú”, luego continuó siendo estudiado por el arqueólogo peruano Julio C. Tello y posteriormente por el también peruano (nacido en el Valle de Chicama) Rafael Larco Hoyle, de quien la Fundación Telefónica editó "Los Mochicas" una excelente obra sobre esta cultura y obra cumbre de Larco Hoyle.

Según éste último estudioso los moches poseían un sistema de proto-escritura llamada “pallariforme” consistente en grabar líneas, puntos, zig-zags, entre otras figuras con diferentes significados en los pallares pintados y/o incisos en los diversos cerámicos que, por la variedad de diseños hacen pensar que tenían algún sistema original de transmisión de datos numéricos y posiblemente no numéricos.
La Huaca del Sol es la más grande y estaba en trabajos de manutención. Este recinto cuenta con cinco terrazas de 228 mts. de largo por 136 de ancho. Es un recinto escalonado de unos 43 mts. de altura y tenía fines administrativos.



La Huaca de la Luna se encuentra al frente, en las faldas de un cerro llamado “Cerro Blanco” por el color que tiene esta montaña. Este fue el recinto ceremonial religioso en la Cultura Moche, donde podemos apreciar diversos y bellos grabados de su Dios “Ai Apaec” o “El Dios Degollador”.







La huaca de la Luna tiene 6 pisos cada uno totalmente decorado con aquel rojo ocre típico en esta cultura que es el predominante, además de usar los colores negro, amarillo y blanco.





“El excepcional testimonio de los distintos edificios Moche, superpuestos en el espacio correspondiente al Patio Ceremonial, permite apreciar las características que presentaban en diferentes épocas los muros del lado Este y las variaciones en los relieves polícromos con la imagen del Dios Ai Apaec.
Del último Patio Ceremonial del Edificio “A” tan solo se conservan algunos fragmentos pero que aun así permiten reconstruir una versión naturalista del diseño de sus relieves. Le anteceden las versiones de los edificios “B” y “C” y el espectacular estado reconservación del Edificio “D” donde los motivos colaterales de los relieves revelan que estos tuvieron un diseño geométrico en sus versiones más antiguas.
Los Recintos anexos a la Plataforma de la Roca Sagrada y que se desarrollan entre esta y el Patio Ceremonial, contuvieron especiales edificaciones techadas que aparentemente estuvieron asociadas a actividades relacionadas con los rituales del sacrificio”
rezan las placas bilingües con que cuenta el complejo.

Uno de estos edificios estuvo acabado con relieves que representan un felino atacando a una mujer.
Estas edificaciones datan de entre los siglos I hasta el IX d.C., Se cree que el reino Mochica cayó por las inclemencias desatadas por la fuerte Corriente del Niño que hasta ahora azota la localidad. Luego de la caída del reino mochica el área fue ocupada por pobladores de las Culturas Chimú y Lambayeque hasta 1470, donde éstos fueron tomados por los incas y anexados a su imperio, para que a su vez éstos sean dominados por los españoles posteriormente.







Aquí se puede verificar el tamaño natural de los diseños comparándolos con la estatura del trabajador.




Por Resolución Directorial 001-INC desde enero del 2001 el INC dispuso la ubicación de por lo menos un perro sin pelo en todos los museos de sitio y zonas arqueológicas. Esta especie está en peligro de extinción. Por carecer de pelaje su cuerpo es muy caliente: recuerdo que mi abuela, que era de la sierra, me decía “son buenos para dormir con ellos a los pies”, como hasta hace algún tiempo algunas personas usaban bolsas de agua caliente para abrigarse. Esta raza es reconocida por ley como Patrimonio Nacional y Especie a Preservar. Recordemos que al ser descubierto “El Señor de Sipán” entre sus acompañantes estaba los restos de su can. Aquí, en la Huaca de la Luna se encuentran “Alaec” y “Llaipi” en sus casitas, cerca de la boletería,



Luego fuimos por segunda vez al restaurante “El Sombrero” donde ahora degustamos un delicioso Cebiche Mixto y un Chicharrón Mixto con una cerveza negra Cusqueña a la que Cris se hizo adicta: hay que aprovechar para comer rico en el Perú, aunque sepa cocinar y preparar algunas cosas, hay muchos ingredientes que no se encuentra en el extranjero.



Continuando con esta parte de “La Ruta Moche” fuimos para Magdalena de Cao, donde se sitúa “El Complejo El Brujo”, a conocer a la “Señora de Cao” o “La Dama de Cao”, única gobernante mujer hasta el momento, conocida también como la “Momia Tatuada”, con poco más de 1700 años de antigüedad.











Se cree que ella, así como “El Señor de Sipán”, es una “Cie-Quich” (Jaguar), o sea, reyes de los valles y dominios moches.
Los Moches eran una sociedad clasista: debajo de los “Cie-Quich” se encuentran:
El “Coriec”, el rey vencido y subordinado al poder de un soberano moche;
El Sacerdote, encabezado por el Sacerdote Guerrero y que habitaban los templos de forma piramidal;
El Pueblo, que agrupaba a los campesinos y pescadores.




Fue descubierta en el 2005 y dado a conocer en el 2006 por un grupo de arqueólogos peruanos comandados por Régulo Franco Jordán, graduado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Por los diseños en el brazo se cree que era una joven sacerdotisa, entre 20 y 25. Aun se desconoce los motivos de su muerte. Usaba una diadema y corona hecha de cobre dorado con una representación felina, además sus narigueras y collares son de oro. También había adornos en cuarzo y lapizlázuli. Cuenta con 2 cetros de cobre dorado. Al ser encontrada llevaba el cabello en dos trenzas. En cuanto a los tatuajes: los diseños en los tobillos y pies aún se desconoce el significado y están en estudio. Los bellos tatuajes de serpientes con arañas entrelazadas en el brazo derecho van desde la mano y recorren toda la extremidad, y se conservan en perfecto estado a pesar del tiempo ya que el cuerpo fue cubierto con cinabrio o sulfato de mercurio antes de envolverla en su ajuar para su conservación.



Por las pantallas plasma podemos apreciar el vídeo de las investigaciones, cuando fue visualizado con rayos láser antes de ser abierto el ajuar fúnebre, que pesaba más de 100 kilos y con 1,80 mts de alto. Lo que más sorprende es que, hasta el descubrimiento, se creía que sólo hombres podían ocupar los altos cargos de mando. Su gobierno se calcula fue unos 150 años después al de “El Señor de Sipán”. Es el descubrimiento más importante desde aquel antiguo gobernante mochica descubierto en la ciudad de Chiclayo.

Aquí el vídeo del descubrimiento. Ojalá que otras empresas privadas como la Fundación Wiesse puedan apoyar más investigaciones; estoy seguro que hay más por descubrir.



El “Museo de Cao” fue inaugurado a inicios de abril del 2009, y así como el “Museo Tumbas Reales de Sipán” sorprendió. Ambos cuentan con gran y moderna infraestructura -siendo el segundo más amplio por contener más restos arqueológicos– amplias pantallas plasma con recorridos en 3D reciben al visitante. Al igual que en el “Museo Tumbas Reales…” está totalmente prohibido tomar fotografías y/o filmar, así que todos los celulares, cámaras y demás se quedan en la entrada, sólo para ser grabado en la memoria y el corazón. Hay una bella enciclopedia que es vendida en la tienda del museo con excelentes tomas y datos de los objetos encontrados en su interior, pero por el precio y el peso de tamaña obra no lo pudimos adquirir; parece muy completo y es además bilingüe.
El museo está ubicado en el Valle de Chicama, cerca al mar y cerca de los recintos decorados con bellos murales donde se encontró a la gobernanta. Parece un bunker, y debe serlo por las reliquias que atesora. Es patrocinado por la Fundación Wiesse, y se nota por la excelente infraestructura que tiene. En el interior cuenta con seis salas con material arqueológico al que se le ha incorporado variables interpretativas de la antropología y de la historia del arte prehispánico. Todo ambientado con sonidos representativos de la época y figuras que cobran vida literalmente (3D). En cada sala entran cómodamente 25 personas, o sea, 150 personas a la vez en todo el museo. Las tres primeras salas están dedicadas al agua y a la importancia que le daban a este elemento en la antigüedad y, desde la sala 4 se inicia el recorrido por el mundo de los vivos, el mundo de los muertos y el de los ancestros, es ahí donde finalmente podemos apreciar la “Señora de Cao” en una amplia urna climatizada.

A la salida, luego de una breve caminata llegamos a la “Huaca de Cao Viejo” donde podemos apreciar los diseños polícromos y las estructuras en adobe con columnas de maderos de algarrobo.





















No hay fotografía que transmita lo visto en esos centros ceremoniales o “huacas”. De ahí regresamos a Huanchaco a descansar de las caminatas y felices por lo visto, preparándonos para el último día en Trujillo.

6 comentarios:

elias dijo...

Felicitaciones. Es de lo mejor que he visto en la red: serio, ameno, muy completo e ilsutrado y sumamente util. Gracias por hacerlo así. Elias Mujica, arqueólogo.

manigna dijo...

Gracias Elías por la visita y por tu comentario, sobretodo viniendo de un arqueólogo. No soy un experto para nada pero me encanta toda la riqueza histórica que tenemos por allá en el Perú.
Un abrazo y bienvenido nuevamente.

Manolo Malpartida.

Ana dijo...

en la foto aparece mi tia!!

Anónimo dijo...

Fui a conocer el lugar en octubre de este año y me gustó mucho, muy interesante la historia de la Dama de Cao. Y muy espectacular el museo en la cual se encuentra ella.

Manolo Ignacio Malpartida -manigna- dijo...

Ana, no sé por qué no vi tu comentario:

¿y cuál es tu tía ah?

Manolo Ignacio Malpartida -manigna- dijo...

Sí anónimo, el Museo aquel es simplemente un lujo, y no hay palabras para describir lo que atesora en su interior, aunque no se permiten fotografías queda grabado en la mente lo que ahí se puede ver, aunque de nuestra visita ya pasaron más de dos años.

Ojalá puedas ir al Museo del Señor de Sipán también, es otra joyita.

Bienvenido.