miércoles, 3 de septiembre de 2014

Road Show Curitiba 2014 organizado por Vini Portugal y Wines of Portugal



El lunes 01 de setiembre se realizó el Road Show organizado por Exponor Brasil y promovido por Vini Portugal y Wines of Portugal aquí en la capital paranaense, Curitiba, en dos salones reservados para dicho evento en Porcini Trattoria en el centro de la ciudad, y para esta parada –otras ciudades brasileñas consideradas fueron São Paulo, Florianópolis, Ribeirão Preto, y cerrarán el tour éste viernes 05 en Vitória- tuvo a 12 productores /importadores cada uno con varias marcas a disposición del público interesado; aquella legión de adoradores a Baco crece más y más en Brasil y aquí en Curitiba lo podemos comprobar, y aquella noche pudimos estar ahí.

Existe un pequeño problema cuando la legión a la que nos referimos es mayor: son muchas las personas en busca de información –y lógico, de vino- y pocos como cortos los momentos –de 17:00 a 19:00 horas- para intercambiar palabras con los productores, pues no nos parece apropiado acaparar la atención de una persona cuando hay muchas que también quieren saber de él y de sus productos. Pero por otro lado, es gratificante ver cómo cada vez hay más gente interesada en conocer más acerca de este maravilloso mundo del vino, saber con cuál comida podría armonizar el caldo que está degustando en aquel momento. Como en muchos aspectos, en cuanto a vinos los brasileños la tienen bien clara: no hay roche por preguntar, todos van (vamos) -además de degustar vino- en busca de conocimiento, de empaparse aun más sobre el tema.

Y el tema –el maravilloso mundo del vino- es muy amplio, y como hace algunas semanas atrás lo fue con Uruguay, con su cepa bandera, el tannat, hoy fueron vinos portugueses: todo un universo totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados, y ese era un punto interesante que estaba en boca de muchos pues prácticamente el mensaje subliminal era “esqueça de Argentina e Chile..!!” (“olvídese de Argentina y Chile..!!”), conscientes de que por aquí -como en Perú- el mercado es dominado por vinos de esos países vecinos los lemas con los que apelan en los libros y guías a dejar de lado esa costumbre eran “Esqueça o común, aproveite o único” (“olvídese de lo común, aproveche lo que es único”), o “Desafie os seus sentidos, aprecie o que é único” (“Desafíe sus sentidos, aproveche lo que es único”), pues realmente los vinos portugueses son caldos totalmente diferentes a lo que estamos acostumbrados a beber por estos lares. Para tener una idea, Portugal cuenta con 250 cepas autóctonas, y si para los que conocemos muy poco de ellos los nombres de Touriga Nacional, Trincadeira, Arinto y Albariño se nos torna algo conocido, ya Touriga Franca, Baga, Encruzado, y Fernão Pires, -por mencionar sólo 4- nos genera un gran signo de interrogación, una sensación de sorpresa que no tratamos de esconder, por el contrario, nos emociona saber de su existencia y tal vez hasta poder probar vinos trabajados con esas cepas, mezclados entre sí en blends generosos, corpulentos, elegantes y con mucho carácter, pero también blends trabajados con castas más conocidas como el cabernet sauvignon, el syrah, entre otras. En cuanto a sus indicaciones geográficas las más conocidas quizá son Alentejo, Dão, Porto e Douro -y aun así sabemos muy poco de ellas-, ya Tras-os-Montes, Beira Interior, Távora-Varosa, Bairrada, entre muchas otras están ahí prestas a ser descubiertas por la gran mayoría por estos lares.

Sí, definitivamente no mienten cuando apelan a un universo único, muy probablemente igual de maravilloso del que conocemos un poco más. 



Dueño de un acento típico portugués, don Mário Neves, Director de la vinícola Aliança Vinhos de Portugal, se expresa con la fuerza y el cariño cuando se le interroga por sus productos en la mesa. Hay mucha emoción en sus palabras, y como buen padre no desdeña a ninguno de sus hijos, conocedor de la importancia de vinos como Casal Mendes en sus variedades Rosé y Verde. Cris experimentó el rosé y quedó encantada: de un rojo muy vivo con una hermosa tonalidad algo anaranjada y de una inusitada frescura. Esta marca es su caballito de batalla, los que le dan margen y entrada, abarcando un público más amplio. Ya del otro lado están sus hermanos mayores: Aliança Reserva y Quinta dos Quatro Ventos. El primero es muy afrutado en nariz y en boca, y al probarlo, además de refrendar esa sensación tiene un sutil toque de tostado. El segundo es mucho más potente y corpulento, tiene una mejor acidez, todo en perfecta armonía. Ambos probamos estos dos, Cris gustó más del segundo, yo de ambos. Aliança es una vinícola con más de 80 años de vida, y uno de sus primeros mercados, además de Europa y África fue justamente Brasil. La sorpresa fue mayor cuando nos dijo que se vendían en la cadena Angeloni, lugar con una buena área para vinos que solemos frecuentar. El fin de semana que nos esperen por allá. 





Jonas tiene un gran entusiasmo que usa hábilmente para atraer gente hacia su mesa como abejas a la miel, sirve vino a diestra y siniestra, acomoda las botellas para las diversas fotografías, e incluso no se intimida a salir en ellas si así lo requieren: “gente, compartilhem no facebook e no twitter à vontade” repite siempre con una sonrisa estampada en el rostro. Él es de la importadora que representa a los caldos de la vinícola Herdade Paço Do Conde. Aquí Cris probó el Herdade Das Albernoas Reserva 2011, de mediana corpulencia, rica sensación afrutada, iría bien con quesos o con comida, inclusive solo como ahora, tiene buen carácter. Luego, ambos probamos el Colheita Selecionada Touriga Nacional Syrah 2010, es muy equilibrado, de una rica sensación floral en el retrogusto. Finalmente el Herdade Paço Do Conde Reserva 2009, muy aromático, perfumado, en boca muy afrutado con una sensación cálida al final y una leve sensación especiada, pide comida y algo de tiempo para liberar todo lo bueno que tiene para ofrecer. Tres caldos muy sabrosos de esta vinícola que se apreciarán mejor en la tranquilidad del hogar. 




Al frente estaba la mesa para los caldos de la vinícola Bacalhôa Vinhos de Portugal. Esta vinícola fue fundada en 1922 y detenta viñedos en las regiones más famosas y conocidas de Portugal: Alentejo, Dão e Douro, Península de Setúbal, Lisboa, y Bairrada. Aquí pudimos apreciar su Quinta de Bacalhôa Tinto 2011, un cabernet sauvignon que si por algún momento pensamos que por ser trabajado con esta cepa más conocida por nosotros íbamos a sentirlo un tanto más familiar, craso error. De un terruño totalmente diferente como lo es la Península de Setúbal este tinto totalmente diferente creó divergencia entre nosotros: Cris prácticamente lo adoptó como suyo, a mí me arrolló. Es un tinto que claramente tiene larga vida por recorrer, se apreciará mejor con algunos años en botella, y aquel día lo encontré avasallador, potente, inclusive algo rústico; ya Cris me miraba y me increpaba: Como não pode gostar desse vino..!! No es que no me guste, sólo creo que no es para mí, al menos en ese momento. Ella lo encuentra corpulento, sensaciones afrutadas muy bien integradas a la rica y marcada sensación a madera, de final largo con retrogusto especiado y una marcada sensación mentolada. Aunque lo disfrutó solo cree que estará mejor con comida. Luego, yo probé Tinto da Ânfora 2011, éste está más domado, más sedoso, muy afrutado, la madera presente. Fue ahí, degustando este interesante tinto que comienzo a reparar en los efectos de ambos tipos de vino: los más jóvenes, incluso los reserva, y los de guarda. Mientras los dos primeros destacan en eventos como éste pues están listos para ofrecer todo el potencial que tienen en el momento exacto de la degustación, los de guarda por necesitar un tiempo de decantación e inclusive mayor tiempo en botella, en el momento de la degustación pueden pasar la impresión de ser “tíos cascarrabias”. Es un error en el que no debemos caer, aunque Cris parece tenerla más clara que yo, y me alegra percibir eso. Y mientras degusto aquel último, ella se manda con el Meia Pipa Private Selection 2011 mientras me mira de soslayo con una sonrisa coqueta. Yo, creyendo que es el efecto de tanto elixir, minutos más tarde, en cuanto vamos a la sala de comidas, me vuelve a encarar: Tinha um Private Selection na sua frente e você pega aquele ânfora…? La verdad es que no lo ví, y el Tinto de Ânfora sí lo disfruté. Ella encuentra aquel Meia Pipa Private Selection con las frutas negras a flor de piel, potente, voluminoso en boca, muy intenso, aunque lo encontró muy sabroso también pide comida. Definitivamente los vinos de esta vinícola se las traen. 


Hablando de comida, la necesitábamos, y hacia allá fuimos. 













Aproximadamente una media hora después nos acercamos a la mesa de la importadora Interfood que representa a la vinícola Aveleda Portugal. Algo curioso pasa al menos por aquí con esa vinícola. Mencionan su nombre y un gran signo de interrogación se crea en una pequeña nube encima de nuestras cabezas. Pero antes de terminar de mencionar Casal Garcia ipso facto las imágenes de estos vinos aparecen en nuestras mentes. Sin embargo esta vinícola data de 1870 nada menos, y a través de varias generaciones de una misma familia llevan esta empresa que detenta aquella popular marca mencionada líneas arriba, Casal Garcia. Esta marca es tan popular cuanto lo son el chileno Casillero del Diablo, y el argentino Trapiche –los varietales de su línea base-, o sea, una marca con mucha presencia en el mercado, los encuentras sin buscarlos, de gran distribución y rotación. Cualquier vinícola en el mundo quisiera ostentar una marca como ésta –o como esas marcas chilena y argentina mencionadas- que les da un amplio margen para otros emprendimientos. Son vinos jóvenes, para ser bebidos en cuanto salen al mercado, joviales, frescos; son muy populares por aquí. Aunque no aparece en este blog –en nuestro pequeño espacio sólo aparecen los vinos que bebemos en casa- hace un tanto que no bebíamos un Casal García. Cris se aventuró con el rosé que no conocía: sensación a fresas muy marcada, suave, simpático, refrescante. Ambos probamos el Aveleda Alvarinho 2013; no es atractivo a la vista, de una débil tonalidad, pero en boca es fresco, tiene un toque mineral. Luego yo pude probar el Charamba Douro 2012, totalmente desconocido para mí: jovial, no parece pasar por barricas –vino portugués sin paso por barricas, si hasta parecía que no había, ¡claro que los hay!-, sedoso, taninos suaves, muy fresco, me lo imagino para aquellos días veraniegos donde dudas abrir un tinto, éste no estaría nada mal; interesante. 


Si algún lector llegó hasta estas líneas y es del que está comenzando a apreciar vinos, los caldos de la marca Casal García pueden ser una entrada perfecta a un mundo muy amplio y diverso, como maravilloso. Estos vinos pueden ser los que te enganchen a continuar descubriendo cada vez más, probar otros más complejos, para luego regresar a esa marca siendo recordada con el cariño y la gratitud con el que se recuerda el primer amor. 





Al lado estaba la mesa de la vinícola Casa Santos Lima con caldos más que interesantes. El encargado denotaba acento portugués, muy probablemente era de la propia vinícola. Lamentablemente no pudimos conversar con él. Mucha gente se aglomeraba en éste módulo y ya era difícil hacerse con sus vinos, menos aún intercambiar palabras con él; una pena. Ambos comenzamos con el Quinta de Bons-Ventos 2012: afrutado, frutas como de mermelada, aunque parece un tinto joven denota una mediana corpulencia. Luego pasamos al Portas de Lisboa 2012, de mediana corpulencia, algo cálido, con un toque de tostado en el retrogusto. Es menos complejo, también parece un vino joven. Terminamos con el Quinta das Setencostas 2010: ¡qué tinto diferente! En nariz parece algo caliente, olor a pasas y a orejones. En boca, hay alguna sensación a tabaco y también algo herbáceo, cuenta con buena acidez. Es un tinto presuntuoso, muy interesante. Caldos interesantes que provienen de una región poco conocida, al menos por nosotros, Lisboa, que detenta nueve DOC en su interior tornándola la de mayor número en todo el país. 





En la mesa número 5 se agrupan vinos de tres vinícolas. Yo opto por Monsaraz Tinto 2013 de Enoforum Carmin Group. Un tinto joven de una suave tanicidad, se bebe fácil, su propuesta parece ser esa, sencilla. En aquel preciso momento, con otros más complejos por ahí cerca no entusiasmó, pero debe ser perfecto para un momento cualquiera. Cris avistó el Porto Messias 10 Anos e ipso facto, como un acto reflejo, estiró el brazo. Este es otro vino que creó controversia entre nosotros, y eso es tan bacán como encontrar gustos en común: mientras a ella le pareció vivaz, alegre, envolvente, denso, y hasta opulento, con sus notas melosas y calidez a flor de piel, a mí me avasalló, me golpeó, me movió el piso. Aunque ambos coincidimos que no era el mejor momento para degustarlo y apreciarlo, ella siguió saboreándolo mientras hacía amigas por ahí. Yo, luego de una muy breve probada lo cambié por Reguengos Reserva 2010 de la misma cooperativa que el Monzaraz bebido primero: éste Reguengos es un tinto jovial, algo cálido sin llegar a incomodar, frutas negras con notas tostadas. Esperaba algo más complejo por ser un Reserva pero no, a la temperatura ideal fácil puede beberse en una tarde calurosa acompañando una tabla de quesos inclusive, y claro, con comida. Dependiendo al precio con que lleguen a estos lares se tornarían más interesantes, sobre todo éste último. Ya el Porto Messias 10 Anos de la vinícola Caves Messias muy probablemente aparezca en breve en este pequeño espacio, pues durante el regreso a casa ella compartía las opciones de postres con las que podría ser armonizado; vaya que si la entusiasmó. 








Mientras ella seguía conversando y saboreando su vino oporto, yo llegué a la mesa vecina de la vinícola Herdade Da Comporta, y asumiendo que era el top de la casa experimenté el Parus 2011. Sí, debe serlo. Un tinto perfumado, atractivo desde esta fase. Voluminoso, elegante, con la fruta muy perceptible y bien integrada a la suave sensación a madera; muy sabroso. De seguro se tornará mucho mejor con algunos años más en botella, todavía está muy joven, quien tenga paciencia y sepa esperar algunos pocos años lo disfrutará mucho más. Probablemente en el momento en que llegué este tinto ya estaba abierto hace algún tiempo pues al parecer ya había respirado un tanto; ¡todo un vinazo! Después de éste no quise probar otro de esta vinícola, sería hasta injusto. 





Finalmente llegamos a la mesa de Vidigal Wines, vinícola con un amplio portafolio de marcas y productos. Particularmente tenía la clara y única intención de probar el Brutalis 2009, pero hacía poco se había acabado así que varias personas estábamos esperando la llegada de una nueva caja. Mientras llegaba nos animamos a probar el Dom Dinis Reserva 2009: ¡qué bueno que lo probamos! Hubiese sido una pérdida el no hacerlo. Rica sensación afrutada, buen volumen en boca, potente, de mediana corpulencia, con retrogusto algo cálido y sensación a cacao, toda una gran experiencia. Llegó el Brutalis pero ahora era cosecha 2010. Como cualquier vino top éste necesitaba algún tiempo de decantación pero se puede ver y vislumbrar un vino potente, opulento, aún joven, con muchos años por delante para poder disfrutar de todo su esplendor, aun así resultó sabroso, un tinto con mucho brío. Finalmente experimentamos el Casa do Cónego Licoroso 1982 , intrigante vino con 16,5% de graduación alcohólica, de un dulzor que no empalaga, cálido, fortificado, muy sabroso, que por momentos hizo olvidar a Cris del Porto Messias 10 Anos. En la fotografía pueden verificar que tanto el Brutalis como este último licoroso cuentan con cápsula de cera. Qué duda cabe, cerramos la noche con broche de oro. 




Obrigado Lucas por aceitar tirar essa foto com nossa câmera!



El evento estaba muy bien organizado. Se había destinado otro salón para la amplia mesa con bocaditos y piqueos muy variados como se puede apreciar en dos imágenes hacia la mitad de este post. Mientras conversábamos y revisábamos nuestras anotaciones en las guías que proporcionaron en la entrada reparamos de la amplia pantalla que ahí había. Al parecer ahí se realizó con unas 2 ó 3 horas de antecedencia el Master Class dirigido a los “profesionales del área”. ¿Sólo los “profesionales” necesitan aquellas charlas y exposiciones? ¿Y el público entusiasta, potenciales consumidores? Como a muchos otros nos hubiese encantado poder estar presentes y aprender más sobre el clima, la diversidad de terruños, cepas y caldos con que cuenta Portugal. Pero eso no minimizó la gran experiencia que proporcionó un evento como éste, ojalá en otros años se pueda repetir y nuevamente Curitiba sea considerada en el tour. 


Para más informaciones sobre diversos eventos en el mundo entero la página web de Wines of Portugal está aquí, y también la pueden seguir por el facebook aquí. Así también el facebook de Vinhos de Portugal Brasil aquí. Y la página web de Vini Portugal aquí.

Y todo lo encontrado aquella noche de hecho es sólo un poco de lo mucho que tiene Portugal por ofrecer; un cachito como para provocar. Con esa estrategia de marketing intentando diferenciarse claramente de los productos dominantes –argentino y chileno- en el mercado brasileño no exageran un ápice al presentarse como vinos con una personalidad única, diferentes entre sí, que albergan toda una antigua historia y tradición vinícola de alta calidad, todo un maravilloso universo por conocer. 




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