viernes, 7 de marzo de 2014

Colección Rubini Merlot Crianza 2009



Viña Ocucaje

Colección Rubini Merlot Crianza 2009

14% Grad. Alc.

Ocucaje, Ica, Perú.



En las maletas del último viaje no sólo vinieron juguetes y algunos libros, aprovechamos también para traernos algunos caldos peruanos que irán desfilando por nuestra mesa y por este rincón, éste es el primero.

En la contra etiqueta indica que la crianza fue realizada en barriles de roble rumano. ¿Las fibras serán más compactas? ¿La micro oxigenación será más lenta? Sería interesante saber.


A la vista, es un vino abierto, translúcido, de un rubí algo apagado, forma lágrimas medianas, denota leve corpulencia.

En nariz, vainilla, es lo primero en aparecer, aunque es una sensación diferente, como más fuerte (en positivo, no incomoda ni eclipsa nada), más intensa. Luego, ahí no más las afrutadas: frutas rojas. No es un aroma desbordante.

En boca, es de leve corpulencia, de buena tanicidad, aquí la sensación a vainilla es algo más notoria que la afrutada aunque no llega a opacarla, aquí también es una sensación a vainilla muy diferente, como más intensa, las frutas rojas se refrendan, como a moras, cerezas, frambuesas. De final mediano con retrogusto algo especiado.

Cris prepararía un strogonoff de carne, plato ruso que está muy adaptado a la culinaria brasileña, muy común en cualquier restaurante, aunque, como en esta oportunidad, siempre el casero es mejor. Ya habíamos leído por ahí que a este plato le iba muy bien armonizarlo con un tinto trabajado con la cepa merlot así que cayó a pelo. No sé exactamente el por qué esta uva es algo así como el patito feo entre los tintos: la mayoría prefiere optar por el cabernet sauvignon y malbec, muchos se aventuran con el pinot noir, el carmenere y hasta el cabernet franc, pero el merlot va quedando de lado. Cuenta con una buena rpc: S/.46,90 (unos US$ 16,75 aprox, o sea unos RS 39, y fue adquirido en Wong de la Av. Dos de Mayo.

Un dato curioso e interesante del lugar al que pertenece esta viña es que el ahora desierto alguna vez fue mar. Es fácil caminar por ahí y depararse con enormes fósiles de más de 30 millones de años. Hay algunos vídeos por ahí donde viajeros se aventuran por aquel denominado Cementerio Paleontológico.

Este tinto de Viña Ocucaje está muy bien trabajado, fue toda una grata sorpresa que acompaña bien nuestra comida y conversa, y Cris es el termómetro en esto. Ella hasta no hace mucho fruncía el ceño cuando asomaba un vino peruano y/o brasileño, pero esto últimamente está cambiando. La única diferencia entre vinos de estos países es que para acceder a vinos brasileños de mejor calidad hay que pagar mucho más, ya los caldos peruanos no son tan caros y últimamente nos sorprenden cada vez más, lástima que por aquí no los vendan. 



Velha e louca, Mallu Magalhães 

Como casi siempre estamos escuchando música de la más variada que acompaña nuestros momentos y para que nuestra niña se acostumbre a ella, y ya que para este vino peruano la comida brasileña pues que la música que dejamos también sea brazuca. 

2 comentarios:

Ariel Rodríguez dijo...

Manolo, Cristina,
me sorprendieron con este vino. Sinceramente no sabía que en Perú hicieran "vinos finos", por decirlo de alguna manera. Me da mucha curiosidad y aplaudo la iniciativa.

Abrazo

Cristina y Manolo dijo...

Sí los hay Ariel, son pocos pero los hay, ya iremos descorchando algunas botellas que por aquí se vinieron con nosotros. Entendemos tu curiosidad, debe ser como la nuestra por vinos mexicanos. Para quienes gustamos de vino encontrar alguno de un país "exótico" -por llamarlo de alguna manera- debe ser como acceder a la moneda de un país ignoto por un numismático.

Abrazo!