sábado, 25 de febrero de 2012

Chevaliers De L'Ordre Saint Emilion Grand Cru 2007




Dulong
Chevaliers De L’Ordre
13% Grad. Alc.
Saint Emilion-Grand Cru
St. Christophe Des Bardes, Landiras, Burdeos, Francia.


La vaina con las etiquetas francesas es que puede llegar a confundir y quedarnos medio perdidos con tantas palabras y denominaciones si –como es nuestro caso- la costumbre no es descorchar vinos de ese país, y es que, como ya se comentó en algún momento, por aquí llegan a un precio muy elevado, lo mejor es hacerse de ellas afuera.

No está especificado la(s) cepa(s) usada(s) en este vino, pero considerando que en esa región francesa la uva por excelencia es la merlot y también –aunque en menor medida- el cabernet franc este caldo puede ser un corte de estas variedades.

En cuanto a las “Denominaciones de Origen”, son cuatro:

“Saint-Emilion”;
“Saint-Emilion Grand Cru”;
“Saint-Emilion Grand Cru Classé”;
“Saint- Emilion Prémier Grand Cru Classé”.

El vino de esta entrada pertenece a la segunda contando desde arriba, o sea que, vino terrenal. Para la última denominación –que es la más alta- hay una sub-división:

“Prémier Grand Cru Classe classe A”
“Prémier Grand Cru Classe classe B”

Y todo esto solamente refiriéndonos a los Saint-Emilion.

El vino en cuestión: es de un púrpura oscuro, denota poco cuerpo. En nariz lo más perceptible son las frutas rojas, frambuesas, aunque no se percibe dulce. En boca hay algo de madera, frutos rojos de nuevo, es suave, de una acidez imperceptible, es leve, de sedosos taninos, no esperes encontrar nada de fuerza ni de potencia, aquí el hilo de la madeja está en lo equilibrado; de final corto, este vino es facilito de beber. Acompañó bien el guiso de carne con papas. No es para una fecha memorable, es para un día cualquiera.

2 comentarios:

Ariel Rodríguez dijo...

Hola!! Más allá de que sea un vino de mesa o un poco más, es un vino francés y siempre es una experiencia interesante.

Saludos!

manigna dijo...

Ah sí, de hecho, producido con uvas cultivadas en una tierra, clima, microclima, agua con que fue regada, humedad, los vientos, y un largo etc que los entendidos llaman de "terroir", todo totalmente diferente a los vinos de esta región: aventurarse a lo desconocido siempre será una buena experiencia. Lo malo -como siempre- es el precio: de ser comprado por aquí saldría al equivalente de un Luca de Catena o un Montes Alpha; ya comprado afuera te sale al precio de un Casillero del Diablo: diferencia abismal en precios.

Un abrazo.