viernes, 30 de septiembre de 2011

Martín Códax Albariño 2008




Martín Códax; Albariño; 2008; Grad. Alc 12,5%; D.O. Rías Baixas; Cambados, Pontevedra, Galicia, España.


Hay unas notas musicales grabadas en el corcho sintético, ¿guardará algún significado aquel detalle?

Desde el exacto momento en que el corcho sale de la botella se percibe un olor muy persistente y agradable que llama nuestra atención. A la vista: es de un color dorado, con tonalidades ligeramente verdes; no es aguado, de mediana corpulencia, atractivo; aparecen unas pequeñas burbujas desde el fondo de la copa; diferente e interesante. Aroma a frescor..., agradable, pero no sabemos decir a qué: no hay flores, no es dulzón (felizmente), algo afrutado, quizá. Ya al probarlo…, ¡carajo!, ¡qué rico!, refrescante, es de una acidez tan marcada pero muy equilibrada, muy agradable, rememora esa ligera sensación de acidez al morder aquellas manzanas que de chico llevaba en la lonchera. En la boca también se confirma aquello de que no es aguado, tiene una agradable consistencia, y esa rica sensación de sequedad muy marcada.

Aunque no somos de beber vinos blancos, en un futuro, para variar del chardonnay o un posible sauvignon blanc, un albariño sabremos que no va a defraudar, por el contrario, se puede convertir en un vicio, ojalá y se pudieran encontrar con más facilidad. Acompañó muy bien nuestro espagueti en crema de atún. Muy agradable, ahora que el sol es cada vez más frecuente.

2 comentarios:

Bara 薔薇 dijo...

Hola manigna,
Este vino, el Albariño, me gusta mucho, en realidad, me gusta bastante, y el Martín Codax es una marca excelente, está buenísimo

Tienes un blog muy chulo.
Hasta pronto,
Bara

manigna dijo...

Qué sorpresa Bara verte por aquí.

Lamentablemente el hecho de hacer que crucen el charco encarece y mucho los vinos europeos (españoles, portugueses, italianos y franceses) llegando a costar el triple, o a veces más. Las pocas veces que cruzamos la triple frontera aprovechamos para hacernos, entre otras cosas, de vinos.

Siempre bienvenida,

Manolo.

PD: Me encanta la fotografía de tu perro, creo que ya te lo había dicho.

Me recuerda a la mía, Ganja, que dejé en Lima.