viernes, 9 de diciembre de 2011

Salton Volpi, Sauvignon Blanc 2008



Vinícola Salton; Salton Volpi, Sauvignon Blanc 2008; 11,9% Grad. Alc; Tuiuty, Bento Gonçalves, Rio Grande do Sul, Brasil.

Un error que no debo cometer nuevamente: no volver a comprar en supermercados, ya que la manera de conservación sé que no es de las mejores, y, en vinos jóvenes blancos no arriesgar con añadas mayores a dos, pues lo más probable, es que el vino esté muerto.
Esto, aunque ya lo sabía, no impidió hacerme de esta botella. Un Salton Volpi oscila por aquí entre los RS 28 y RS 31. Al encontrarlo a RS 15,90 decidí arriesgar, sabiendo que podía perder, y perdí.

Es interesante detenerse a pensar sobre esto: el vino, a diferencia de otros licores, es una bebida viva: crece, se desarrolla, y consecuentemente, muere. Creo que ya lo escribí antes: eso de que el vino cuán más viejo mejor, es una regla sólo para tops, y dependiendo la manera de conservación.

Al vino. Primera señal: el corcho salió muy fácil, casi sin esfuerzo, no se hinchó, parecía haber perdido su elasticidad. Lo increíble después de esto es que el vino aún suelte un olor agradable, a manzanas verdes, aroma muy acentuado, y hasta ahí llegó. No estaba muerto, pero sí agonizando. No soltó una puta lágrima en ningún momento; de un dorado casi ambarino, muy acentuado. El olor, como ya lo mencioné, a manzanas verdes pero sin esa frescura típica en esta cepa; aquí el aroma parecía como su último suspiro. En la boca una acidez leve en la primera copa, sensación que desaparece en poco tiempo, para luego estar con una bebida inerte, sin vida ni alma; una lástima. Vinos blancos jóvenes tienen que ser de añadas recientes, ya que no aguantan por mucho el pasar del tiempo. Y tenemos otro blanco por aquí, aunque comprado en una vinoteca (por lo menos me da la seguridad de un mejor manejo de las botellas y una mejor conservación) y del 2007 todavía, de otra casa, cepa y país, Qué miedo.

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