domingo, 4 de noviembre de 2012

Periquita Tinto 2009




José María Da Fonseca
Periquita Tinto 2009
Castelão 74% - Trincadeira 14% - Aragonez 12%
13% Grad. Alc.
Azeitão, Península Setúbal, Portugal. 

Esta es nuestra primera experiencia con el famoso vino Periquita, quizá el mejor embajador que tiene Portugal por estos lares. Por donde vayas en Brasil encontrarás este vino, de clásica etiqueta blanca y de botella alargada. Su precio es bajo inclusive para los padrones brasileños: RS 22,90 (11,50 dólares), por lo que teníamos cierto pre-concepto para con este tinto, y como ya fue mencionado varias veces en este espacio, los caldos europeos llegan a precios prohibitivos, y los que se ofrecen a precios terrenales son, generalmente, los de las líneas de entrada, los básicos de básicos, y que a un precio promedio entre RS 30 y RS 60 (entre 15 y 30 dólares) encuentras vinos argentinos, chilenos y uruguayos de líneas Reserva e incluso algunos Gran Reserva. 

Pero llega el día en que te cuestionas ¿cómo podemos tener una idea pre-concebida de algo que no hemos probado? Y lo que más pesó fue conocer un poco acerca de la historia de esta marca, y vaya que tiene historia. 

La Bodega José María Da Fonseca fue creada en 1834 y es una de las más antiguas bodegas en Portugal. Por 1846 se adquirieron los terrenos donde se sembrarían las primeras vides de la uva Castelão traídas –se presume, la historia es tan antigua que se pierde con el tiempo- de la provincia de Ribatejo. La primera cosecha de la que se tiene conocimiento de este vino  data nada menos que de 1850, siendo creada por el próprio José María Da Fonseca, idealizada para resistir largos viajes puesto que la intención era ya abarcar mercados internacionales en épocas donde el único transporte eran los navíos; nada de containers climatizados como ahora, y aquí hago un pequeño paréntesis: alguna vez escuché a alguien comentar: ¿cómo antiguamente el vino viajaba de un continente para otro –y de carabela- en travesías muy largas, y en condiciones mínimas de cuidado para con los caldos, en toneles de madera bajo fuerte sol, calor y con el movimiento de la marea, y ahora, con toda la frescura de containers climatizados, traslados en 1 ó 2 días, y embotellados con el mayor cuidado y todavía, en la actualidad, hay que tener una bodega climatizada en casa?

Regresando al Periquita: inicialmente las etiquetas eran impresas en Paris, las botellas elaboradas en Inglaterra y Francia, y los corchos llevados desde Cataluña. Fue recién en 1941 que se registró el nombre Periquita como marca. Este peculiar nombre proviene del lugar donde se cultivan las vides con que se trabaja este vino: Cova da Periquita. Aquí en Brasil es otra la historia acerca del nombre: desde el año 2001 hasta la actualidad el Periquita es un corte de tres cepas, pero inicialmente y hasta el año 2000 este tinto era un varietal de la uva Castelão, que también es conocida como Periquita.

Desconozco en Portugal pero aquí en Brasil el nombre de este vino también se presta al doble sentido puesto que de manera coloquial, en jerga, en jeringa, se conoce también de Periquita a la vagina, nombre nada vulgar, es un término más cariñoso, como en Perú la llamamos de conchita, así con diminutivo, imprimiéndole cariño al ser mencionada. Imaginen si se vendiese un vino con ese nombre; lo bueno es que la publicidad del mercado local explora este tema:




La primera exportación a Brasil data de 1881, siendo en ese entonces el principal mercado de este tinto. En la actualidad Brasil es el segundo mercado siendo superado por Suecia. El Periquita es el vino más vendido en tierras brazucas, y esto último es una tendencia que ya lleva varios años. 

Este es un vino de mesa y para quien crea que esto le quita algún nivel (carece de D.O.C.) están equivocados, y creánme, nosotros estuvimos de ese lado hasta hace poco. Pueden ser muchas las razones por las que un vino no tenga una D.O.C. desde que no se usen las uvas determinadas, hasta que los plantíos estén fuera de la región y entre ambas parecen ser interminables las razones existentes. 

Fue la cosecha de 1886 la que recibió el primer galardón en la Exposición de Vinos de Berlín de 1888, y una de las últimas premiaciones que el tinto Periquita recibió es justamente para la cosecha 2009, Medalla de Oro en el 29th San Diego International Wine Competition en Estados Unidos.

La casa José María Da Fonseca cuenta en su portafolio con más de cuarenta variedades de vino, y aunque este Periquita Tinto no es de las categorías superiores es sin duda alguna su caballito de batalla, la que los hace mundialmente famosos.

Al vino: de capa media, lágrimas medianas, de  corpulencia también mediana; oscuro, casi negro, con bordes algo ocres. En nariz, frutas rojas marcantes. En boca, es especiado, un toque de pimienta, hay un rico picor; taninos suaves, rica astringencia; en la primera copa se percibe un toque alcohólico, muy leve, ya en las siguientes copas desaparece; la madera es muy leve también; de final corto para mediano, con retrogusto afrutado.

Como ya se mencionó de buena rpc. Esta primera experiencia con el Periquita tinto fue más que satisfactoria; vino honesto que invita a otra copa, e infelizmente se acaba sin que te des cuenta. 




 
Anexo :

Un día después de hacer esta entrada encontré esta publicidad de Periquita en Angola, así que ahí la adjunto: 




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