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domingo, 15 de julio de 2012

Marqués de Riscal Reserva 2006



Bodega de los Herederos del Marqués de Riscal
Marqués del Riscal Reserva 2006
 90% Tempranillo; 10% Graciano y Mazuelo
14% Grad. Alc.
El Ciego (Álava), D.O.C. Rioja, España.

Como despedida de nuestros amigos decidimos abrir este vinito del cual guardamos buenos recuerdos de la cosecha 2005, y este 2006 de la presente entrada -que tiene paso por barricas de roble americano por dos años- simplemente nos maravilló. 

A la vista, de un lindo color carmín, vivo; de capa media, denota mediana corpulencia pero forma intensas y enormes lágrimas en la copa. En nariz, de aroma leve pero persistente, se va liberando con el transcurrir del tiempo: afrutado, cerezas rojas, y tiene un toque especiado, algo de pimienta. En boca viene el show, de un amargor que pareciera ser su sello característico, la madera desaparece con el tiempo dejando sensaciones de café, de chocolate fuerte; de corpulencia ligera, pero de sabor muy persistente, fuerte, muy presente. De final laaargo, con retrogusto afrutado, y algo así como cuero mojado, muy sabroso. 

Aunque por aquí cueste el triple ($60 –dólares- en el mercado brasileño, ya afuera se pagó por ésta botella $19 –dólares) su distribución por esta ciudad es amplia; es fácil encontrarlo en cualquier vinoteca. En Lima desde la llegada al aeropuerto se encuentran también y a un precio menor que el de aquí. 

Los tres vinos de este último fin de semana estuvieron muy bien cada cual en su respectivo momento, pero no tan buenos como la compañía de Charles y Lu-chan esperando para el futuro una visita más prolongada.

sábado, 14 de julio de 2012

Amalaya Torrontés - Riesling 2011



Bodega Amalaya
Amalaya 2011
85% Torrontés, 15% Riesling
13,5% Grad. Alc.
Valle Calchaquí, Cafayate, Salta, Argentina. 


Ya habíamos probado la cosecha 2009 del tinto Amalaya que sorprendió muy gratamente, y desde entonces estábamos curiosos por  este corte de torrontés, uva blanca emblemática argentina, con riesling, y así como en aquella oportunidad ahora quedamos muy satisfechos. 

Visual: de un amarillo con una tonalidad verde algo acentuada; parece leve. En nariz: resaltan toques florales, es más notoria que la fruta que llega a ser más suave. En boca: lo primero que te viene a la mente es “fresco”. Parece que el corte con el riesling equilibra aquella sensación dulce del torrontés que recordamos pues aquí llega a ser muy leve. Lo más notorio es lo mineral, de buena persistencia, lo que le proporciona elegancia. Su acidez es muy equilibrada, pero presente, rica. 

Un vino diferente, donde lo floral en el olfato y lo mineral en boca resalta más que la fruta en ambas fases, estando presente pero no es la vedette en este caldo. Acompañó muy bien nuestro cebiche, siendo esta la primera vez que casamos nuestro plato bandera -ofrecido a nuestros amigos de São Paulo- con un torrontés, aunque éste sea un corte, y se salió muy bien, mejor que cuando en oportunidades pasadas fue acompañado con chardonnay. 

Si el sauvignon blanc va bien con cebiche este corte con predominancia de torrontés se torna una opción igual de viable.

viernes, 13 de julio de 2012

Casillero del Diablo, Cabernet Sauvignon 2010 / Breve historia de Otávio Piva de Albuquerque



Viña Concha y Toro
Casillero del Diablo Reserva
Cabernet Sauvignon 2010
13,5% Grad. Alc.
Valle Central, Chile. 


Hace ya varios meses C quería probar un Casillero..., y como adivinando ese deseo Lu-chan y Charles cayeron por esta ciudad con esta botella en las manos. 


Casillero del Diablo es un clásico que puede tener añadas que no entusiasme tanto y otras que realmente sorprenda, y aunque uno se detenga a pensar en las cantidades realmente industriales en las que se produce esta línea de Concha y Toro siempre está presente –por lo menos en nosotros- esas ganas por probar y saber cómo están las nuevas cosechas. Ésta es quizá la línea más importante de la bodega por la exposición que tiene: aquí es tan fácil encontrar una botella de Casillero… como una botella de Coca-Cola, y no es exagero.

A la vista, es de un rojo muy vivo, un lindo escarlata; su poca corpulencia típica se mantiene. En nariz, lo primero que se percibe es madera, sensación que va desapareciendo con el transcurrir de los minutos, liberando aromas de ciruelas negras, algo de tabaco también. En boca, la sensación a madera es leve, su acidez es equilibrada, no se percibe alcohólico, poca corpulencia. No llega a ser potente pero tiene una intensidad que no esperaba: rico, de final mediano, esto último sorprende por ser un vino joven, con retrogusto afrutado, casis. 

No llega a ser del todo equilibrado, tiene una personalidad más rebelde, pero cuenta con una estructura que seduce. Creo que nos haremos de otras cepas de esta misma añada.


2 en1 


Aprovecho y dejo como colofón la particular historia que relaciona a los vinos de ésta línea Casillero del Diablo aquí en Brasil con el importador de Concha y Toro para éste país, historia que por aquí es muy conocida pero probablemente no en los países hispanohablantes.


 


En la actualidad la propia Concha y Toro es quien distribuye esta línea en el país, siendo la Importadora Expand de Otávio Piva de Albuquerque quien se encarga de traer los caldos de Concha y Toro. Aunque todo continúa siendo un éxito desde la línea Sunrise hasta el top Don Melchor, Otávio, católico acérrimo, integrante del Congregado Mariano de São Paulo, asistente a misa cada fin de semana, y también adepto a la caridad cada fin de semana, asistiendo a gente necesitada, siempre se negó a importar la línea Casillero del Diablo, la más popular de la bodega, por el nombre que tenía y la figura del diablito, sello característico en este vino. 


La Concha y Toro se estableció en Brasil porque la principal marca individual de ellos es el Casillero del Diablo, y me incomoda mucho vender ese vino con aquel diablito. Por eso ellos vinieron para Brasil. Importamos Concha y Toro hace veinticinco años, y en octubre del año pasado (del 2008) firmamos un contrato por cinco años más.” 


Una desición muy interesante, más sabiendo lo que eso significaba para su negocio: el dejar de facturar millones anteponiendo su fé a un mayor lucro. 

La historia de Otávio Piva de Albuquerque es tan interesante como aquella anécdota: a finales de la década del ‘70 comenzó ofreciendo y vendiendo vino de puerta en puerta en los barrios residenciales de São Paulo como si fuesen productos de belleza Avon. Salían los vendedores capacitados por él con una pequeña bodega (wine cellar) en los brazos ofreciendo vinos chilenos y luego alemanes, con sus respectivas copas para degustación, en un país en donde –por aquella época- se bebía medio litro de vino al año por persona. Así nació la Importadora Expand en 1978, con un office boy y una secretaria, y doce vendedores de puerta en puerta, siendo su primera marca a traer la chilena Cousiño Maucul, y aunque después ésta cambió de importador en Brasil ya Piva había llenado los ojos de Viña Concha y Toro quienes están en su portafolio desde 1983. En 1980 el vino alemán Liebfraumilch producido por Josef Friedench fue su segunda marca, convenciendo a los empresarios alemanes a mantener la botella de color azul, que era solamente una botella conmemorativa, porque el consumidor brasileño iría a gustar del visual y distintivo de esta presentación, y además éste público objetivo ya gustaba del vino dulce de este país: y le dio de lleno al blanco, el Liebfraumilch con su clásica botella azul se convirtió en toda una fiebre por aquí a inicio de los 80’s. Ya a mediados de los 90’s estimuló a la gigante Concha y Toro a sacar al mercado un vino enfocado en el público brasileño, y así nació Sunrise, cuya publicidad televisiva fue costeada por el propio Otávio Piva. De las 2000 cajas que se vendieron cuando fue el lanzamiento en 1997 creció a 150,000 en el 2001. Según el empresario y vídeo-bloguer István Wessel: 


Ni el Liebfraumilch, ni el Sunrise son vinos de gran calidad, pero le sirvieron a Piva para convencer a migrar de la cerveza al vino a muchos consumidores.” 


También en la década del ’90 su portafolio incrementó marcas como Romanée Conti; Mazei; Renato Ratti; y el champagne Taittinger, lo que le dio una exposición mayor teniendo como efecto el acceso a otras reconocidas bodegas. 


Cuando comencé no existía mercado del vino en Brasil. Cuando platicaba con mis amigos que pretendía trabajar con vinos ellos me decían: ¡Estás loco! No existe mercado del vino en Brasil. Si te gusta la bebida trabaja con cerveza, con whisky, o cachaza. Y yo respondía: el mundo del vino es fabuloso, me gusta ese negocio; hay gente que trabaja por trabajar y no gusta de lo que hace, y, aunque no llegue a ganar mucho dinero, por lo menos seré feliz.” 


Hoy es dueño de un imperio, y aunque haya perdido algunas marcas importantes de su portafolio él continúa en el ruedo, con 30 tiendas en todo Brasil: 20 propias y 10 franquicias, con presencia en centros comerciales (o como decimos en Lima y también aquí en Curitiba: shopping center) con contacto directo con el consumidor final. 

Todo un emprendedor y un visionario, y una de las figuras más importantes en lo que a vino respecta en el Brasil . 




Fuentes: 

- Declaración de Otávio Piva tomada de “Isto é Dinheiro”, en entrevista del año 2009.


- Reportaje del semanario Veja: “Otávio viu o vinho”.


- Entrevista para el blog de la Importadora Expand.


 

domingo, 8 de julio de 2012

Ysern Tannat Gran Reserva 2007



Bodegas Carrau
Ysern Gran Reserva 2007
Tannat – Tannat
13,2% Grad. Alc.
Cerro Chapeu / Las Violetas, Montevideo, Uruguay. 

Recibíamos visita y decidimos abrir este Ysern charrúa: ¡qué miedo! Los últimos caldos de Bodegas Carrau no fueron de los mejores, no estuvo como el primer sauvignon blanc de esta misma línea Ysern que agradó, pero como éste que teníamos aquí era un Gran Reserva esperábamos que no defraude; y no lo hizo. 

La primera sensación, antes de la visual inclusive, es la aromática: vino muy oloroso, que se percibía desde antes de clavar los ojos en la copa: muy buen comienzo. 

A a vista, denota corpulencia mediana para ser un Gran Reserva de la cepa tannat, es inclusive algo translúcido, con ribetes ocres, pero forma lágrimas grandes e intensas. En nariz, como dije: es muy aromático, rico, da ganas de masticar el aire, te deja como al perro de Pavlov, salivando. Sensación de tabaco, hay algo de madera también, pero leve. La sensación más fuerte es de frutos rojos: extraño, en un tannat esperaba frutos negros fuertes, pero aquí no había esa sensación. En boca, parece algo más denso que lo que se ve; de una acidez equilibrada, no se percibe alcohólico a pesar de sus 13,2% de Grad. Alc. De final largo te deja una rica sensación de tabaco en el paladar y un retronasal afrutado. 

Aunque es un tinto poco cubierto desde el descorche sorprende. Al igual que los otros vinos de esta línea, éste también es un blend de terruños, pero elaborado con la misma casta emblemática charrúa. 

Después de esta agradable experiencia habrá que estar atento a otras añadas en Gran Reserva de esta línea Ysern.

viernes, 6 de julio de 2012

Cardeto Matile Rosso 2009




Cantina Cardeto 
Matile Rosso 2009
12% Grad. Alc.
Merlot, Sangiovese, Cabernet, Ciliegiolo
Umbría I.G.P.
Orvieto, Umbría, Italia.

Dicen que la curiosidad mata, y hoy lo hemos comprobado. No me canso de repetir que los caldos europeos llegan aquí a precios muy altos, lo que hace que vinos de entrada de cualquier bodega cuesten igual que un Catena Zapata argentino o un Trio chileno, algunos inclusive igual que un Marqués de Casa y Concha, así que el ver algunas botellas a mitad de precio (de RS44 a RS22) despertaron nuestra curiosidad haciéndonos del vino de esta entrada. 

No viene especificado que uvas se utilizaron en su elaboración, y aunque la joven que lo vendió aseguró que era 100% sangiovese veo en internet que es un corte de cuatro cepas sin encontrar los porcentajes de cada una. 

Vinos europeos salvo contadas excepciones, en su gran mayoría es para conocer etiquetas aquí y buscarlas afuera de estas fronteras. Con lo que se paga aquí por una botella te haces de tres o incluso más, o una de mejor calidad, y con la gran chance de no tener la decepcionante experiencia que el vino de esta entrada dejó. 

Ya había leído acerca del I.G.T. (Indicazione Geografica Tipica), inclusive ya bebí algunos V.d.T. (Vino da Távola), los más básicos, pero nunca había visto un vino con las siglas I.G.P. 

El I.G.P. (Indicazione Geografica Protetta) que trae es una denominación que otorga la Unión Europea desde 1992, y designa a algún producto agrícola o alimenticio (el vino es un alimento) del cual su calidad y/o características se atribuyen a su origen geográfico y cuya producción y/o transformación y/o procesamiento tendrá lugar en la zona geográfica delimitada. El I.G.P. no requiere necesariamente de la producción local de materias primas (esta es la gran diferencia con el D.O.P. -Denominazione di Origine Protetta-), siempre que se pueda obtener un producto y responda a las necesidades impuestas por el pliego de condiciones. 


Al vino: a la vista es de un púrpura casi negro, con ribetes ocres, extraño, diferente; denota poca corpulencia, cosa que ya lo esperábamos por ser un vino joven. En nariz, hay frutos negros, pero es poco expresivo, muy leve que ni con el tiempo en copa mejora. Aún así hasta aquí no había problema, pero ya en boca se percibe muy carbónico, sensación notoria. También aunque su graduación alcohólica es baja (12%) este vino calienta el cuerpo, inclusive raspa un poco la garganta, como que arde; y para finalizar la madera es muy marcada, desequilibrada, no al punto de tornarlo imbebible pero nos deja la sensación de yiajjjjj..... en la boca; debería venir con una lija para tanta madera. Esa sensación aminora después de unas tres horas, pero todavía es desequilibrado. 

Parece un V.d.T. (Vino da Távola): la experiencia es como la obtenida con uno de esos vinos trasegados hace algunos años, aunque alguna vez alguien me comentara que hay vinos V.d.T. muy sabrosos: quizá, los que yo conocí no lo eran. Esta botella trae la indicación geográfica: Umbría, así que no es un V.d.T. 

Digamos que con una pizza simple pasa, no te malogra la comida, y como experiencia queda el aprender a no hacernos de un vino tan básico por más que venga de un país donde producen caldos de buenos a majestuosos: éste está lejos de aquellos. Este se mostró sin ninguna pretensión de calidad.

miércoles, 4 de julio de 2012

Villaggio Bassetti Primiero 2008



Villaggio Bassetti
Primiero, 2008
100% Cabernet Sauvignon
13,9% Grad. Alc.
São Joaquim, Santa Catarina, Brasil. 

Aunque el Paraná y Santa Catarina son estados vecinos no es fácil encontrar vinos catarinenses en el mercado local, y para aquella ocasión el vino de esta entrada era la única botella en exhibición, y, entre la duda por optar por alguna marca conocida, chilena o argentina, o arriesgarse por la opción de una marca de caldo nacional que desconocía de su existencia hasta el momento de estar frente a esta botella elegí el riesgo de la segunda opción, y no estoy ni un poquito arrepentido. 

¡Qué vinito! Y de una región poco conocida en el ámbito vitivinícola brasileño, ya que cuando se habla de vinos de éste país puede ocurrir dos cosas: un signo grande de interrogación aparece en una nubecita arriba de tu cabeza, pues es poco o nada lo que se conoce de vino brasileño fuera de estas fronteras; o, si conoces algo ipso facto te viene a la mente la Región de Bento Gonçalves y el Vale dos Vinhedos en Rio Grande do Sul. ¿Pero de Santa Catarina? Sí, y así, con la expresión de sorpresa en el rostro me deparé con esta botella. 

Como miles de familias europeas que llegaron a probar suerte y destino a este continente a finales del siglo XIX los Pioli y los Bassetti arribaron al Brasil donde se encontrarían y unirían. Juca Pioli, el pionero, producía vinos artesanales, sin imaginar quizá que ciento treinta años después sus descendientes se embarcarían en esta empresa, formando la Bodega Villaggio Bassetti, hace poquito no más, desde el 2005. José Eduardo Pioli Bassetti encontró en la altitud de São Joaquim las condiciones climáticas adecuadas para el cultivo de la vid, y junto a sus hermanos Marco Aurelio y César Juliano iniciarían este sueño que imagino les debe haber cambiado la vida. 

Los terrenos elegidos para el cultivo cuentan con una altitud entre los 1230 y los 1280 m.s.n.m. donde además de la cabernet sauvignon tienen también las cepas pinot noir, merlot, sauvignon blanc y sangiovese. 

El vino de la presente entrada pertenece a la primera cosecha, siendo este Primiero la línea mayor, que antecede al bivarietal denominado Montepioli. 

A la vista, es de un granate profundo, cuenta con una preciosa cromaticidad. Se le nota corpulento; lindas e intensas lágrimas aparecen en nuestras copas. En nariz, sensaciones de frutas negras como ciruelas, algo de especias también. Su aroma es sutil, no te atropella, te va envolviendo de a pocos. En boca, cuenta con sedosos taninos, acidez equilibrada, frutos negros de nuevo, tabaco, tostados, y hay un toque como mineral, fresco, extraño, rico. Robusto, su densidad es agradable en boca. De final medio para largo. Mucho mejor con la comida, en esta ocasión asamos una pierna de carnero con verduras en salsa de cerveza: con ésta el disfrute fue mayor. En lo posible subiré foto de la comida, pero entre hacer los preparativos para servir la comida y el vino y sobretodo cuidar de la bebé que aparece por donde menos uno se lo imagina muchas veces no se puede. 



Fueron producidas 520 botellas de este vino y quizá en esa pequeña producción radique el secreto de este bello ejemplo de lo que con cariño y dedicación se puede conseguir, un más que correcto cabernet sauvignon brasileño.

domingo, 1 de julio de 2012

Louis Jadot, Couvent Des Jacobins, Bourgogne 2009




Maison Louis Jadot
Couvent Des Jacobins, Bourgogne, 2009
100% Pinot Noir
13% Grad. Alc.
Beaune, A. C. Borgoña, Francia. 


Para acompañar este borgoña optamos por preparar una polenta con carne en salsa de queso gorgonzola. Este es uno de los vinos de entrada de la bodega, pero no deja de ser un Borgoña. La rpc no la considero buena, aún siendo adquirido en el exterior: U$24, unos RS43,20 en moneda local, ya aquí alcanza la cifra de U$78, unos RS140; inaudito. 

Algo que llama la atención de entrada: el diseño de Baco en la etiqueta. Tan básico como efectivo, llega a ser incluso más atractivo que la información ahí al lado de la fecha de fundación de la bodega que data de mediados del siglo XIX. 

A la vista, es muy brillante, de un lindo color carmín, denota mediana corpulencia. En nariz, frutos rojos con una intensidad duradera, muy interesante; hay algo como un punto apimentado también. En boca, refrenda la mediana corpulencia, así como también la sensación de frutos rojos, muy persistente. De una acidez presente, equilibrada, y unos taninos elegantes, es muy fácil de beber. De final medio, hay un toque especiado al final. 

No es un “Premier Cru” (dicen que es como estar en el paraíso en vida) o un “Grand Cru” (el área vip del paraíso, donde se deben permitir algunas diabluras) pero igual, no deja de ser un Borgoña; este caldo es un buen inicio para iniciantes como nosotros. No olvidar que Borgoña es una de las regiones donde se producen muchos de los mejores vinos del mundo. 

Acompañó muy bien la comida y, aunque considerando el todo, esta experiencia fue agradable, rica, al probarlo yo sentí la fruta diferente, muy acentuado, como algo artificial, de una intensidad diferente, no llega a incomodar del todo; C no lo percibió así, es más le encantó, y eso es lo que al final importa: gustos no se discuten.