miércoles, 20 de junio de 2012

Intipalka Reserva, Malbec – Merlot 2009



Bodegas Santiago Queirolo
Intipalka Reserva
Malbec – Merlot, 2009 
14,5% Grad. Alc. 
Valle de Ica, Perú.  

Después de algún tiempo los padrinos de S nos visitan, momento que aguardábamos para abrir esta botella: no sabíamos hasta ahora si sería una buena o mala experiencia lo que ofrecemos, pero seguros de que es algo diferente. Vino peruano en la tierra de la samba y el fútbol es algo que simplemente no se encuentra, ni siquiera se sabe de su existencia, así como por allá se desconoce que por aquí se produce, además de cachaza, vino. 

Es curioso que no haya una costumbre de beber vino con una mayor frecuencia en el Perú, con la excelente y variada gastronomía que por allá hay. Esto probablemente haya mejorado en los últimos años: hay eventos anuales como la Expo Vino organizada por Wong que este año debe estar por la octava o novena versión –ojalá y algún día podamos coincidir en Lima e ir- donde en la poca información que se encuentra en la red pareciera que las bodegas argentinas y chilenas son la presencia mayoritaria. 

Y en verdad, cuando recuerdo haber departido con algún grupo alguna reunión y/o comida, eran caldos de esos países los que estaban en la mesa, o en su defecto, alguna otra bebida como cerveza. 

La Bodega Queirolo es una de las más tradicionales que hay en el Perú. Desde su fundación allá por 1880 - tres años después de haber llegado a instalarse en Lima, en el distrito de Pueblo Libre- esta familia, de origen genovés, produce vino y pisco, bajo el mando de Don Santiago Queirolo. Ya en 1906 lanza los primeros vinos embotellados, los clásicos vinos de entrada “Borgoña” y “Magdalena” que producen hasta la actualidad. Los vinos “Intipalka” –Valle del sol, en nuestra lengua original, el quechua- es un nuevo emprendimiento, con plantas traídas de Francia y trasplantadas a inicio de este siglo, bajo asesoramiento de enólogos como Jaques Blouin y Edmundo Bordeu (no especifican en su página web si es el Ing. Agr. Edmundo Bordeu Schwarze), teniendo su primera cosecha recién en el 2007.
 
A la vista: es de un rubí brillante, intenso, Translúcido, denota poca corpulencia. En nariz, afrutado, parece como compota de moras; hay también algo más denso, como café. En boca, es de sedosos taninos, no es corpulento, es fresco; hay algo de madera, e inicialmente se percibe un poco cálido, sensación que luego desaparece, hasta lograr una correcta armonía.

Me animo a pensar que de venderse por aquí generaría una segunda compra , ya que la primera –por la curiosidad: “¿vino peruano?”- como en la mayoría de productos estaría garantizada, creo que lograría hacerse un espacio en el mercado brasileño donde el vino parece ganar más adeptos. Tiene una buena rpc: en Lima se encuentra a U$17 aprox. 

Espero que propuestas y esfuerzos como este sean bien recibidos por el público en el Perú -entiéndase: consumirlos- donde se puede encontrar esta línea Intipalka. 

Una grata sorpresa. 

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