lunes, 22 de octubre de 2012

Mar muerto, Jorge Amado






Título original : Mar morto

Primera edición : 1936

Presente edición : Editora Círculo do Livro, sin fecha de edición, aunque debe ser de la década de los 80’s.



Sea el camino que se elija no se puede escapar del destino y esto lo saben muy bien los personajes de la presente obra. Saben desde muy jóvenes el final que les espera al ser mujer y/o madre de marinero, saben que en cualquier momento, cuando menos lo esperen estarán llorando a sus hombres, buscando sus cuerpos o lo que quede de ellos, muchas veces sin encontrar nada, y sabrán que en ese exacto momento ellos estarán con Yemanjá, la de los cinco nombres, acudiendo al llamado del único viaje seguro que todos tarde o temprano harán, a los dominios de la Princesa de Aiocá, como es llamada la diosa de los mares por los pescadores y marineros de raza negra del puerto.

Con una prosa sensual y poética Jorge Amado, el embajador más ilustre con que cuenta Bahía -y porqué no, Brasil todo- nos presenta la historia de Lívia y Guma, ella una joven dedicada y luchadora, él un valiente marinero que desde chico se vió tentado por el encanto y el misterio del mar, no concebía su vida alejado de su puerto, porque todos los marineros pertenencen a un puerto al que siempre regresan, aunque naveguen el mundo entero.

Aunque todos viven en la pobreza siempre se las ingenian para sambar, para cantar en un ABC la historia de algún personaje ilustre entre ellos, y claro, cuando la tragedia llega rápida y certera, envuelve a todos en una profunda incertidumbre y tristeza, dejando a las mujeres viudas antes del amanecer, con los hijos llorando en los brazos, desamparadas y no encontrando otro camino que el entregarse a la prostitución, el destino final de la mayoría de ellas, para tener cómo calmar –o disimular- el hambre de sus críos, que a su vez crecerán cerca del puerto, abandonarán prontamente la escuela y comenzarán a trabajar en las diferentes embarcaciones, haciendo que el círculo no acabe nunca.

Pero Guma, de fuerte talante, no se amilana si hay que embarcar en plena tormenta para intentar rescatar a los naúfragos; su nombre llegará a los más inhóspitos lugares, siendo conocido y reconocido por su valentía.

Jorge Amado nos presenta en Guma a un hombre recto, honesto y apasionado, tanto por su mujer como por su oficio, pero también muy humano, un alma feble ante las tentaciones, por un lado encarnadas en Esmeralda, una fogosa morena, zalamera y coqueta, decidida a entregarse a Guma, pero que a la vez es la mujer de su mejor amigo, Rufino, otro bravo marinero quien se ausenta por largos períodos de tiempo ignorando los deseos de su mujer; y por otro lado, proclive a cambiar el transporte de carga en su embarcación y tentar mejor suerte enrolándose con los comerciantes turcos en el contrabando de sedas.

El capricho de Rufino por Esmeralda que aún sabiéndola inquieta la tiene por mujer; las calenturas de ésta, que quiere calmar con Guma o finalmente con cualquier otro; la indecisión de Guma por no querer traicionar a Rufino y a Lívia que está esperando un hijo suyo; la imponente prostituta Rosa Palmeirão que va a donde mejor le convenga; el Dr. Rodrigo, hombre enigmático, un buen profesional que podría estar en cualquier ciudad pero que gusta vivir en el puerto junto a pescadores y marineros, compartir sus historias, sentirse uno de ellos; el comercio ilícito de sedas por parte de turcos instalados en Bahía, que pinta como la mejor opción para salir rápidamente de la pobreza; todo con el fondo del mar bahiano, a veces vivo, calmo y azul hasta la lujuria, a veces muerto y gris hasta la disgregación, las costumbres de aquellas personas, sus cánticos, sus oraciones, toda su parafernalia.

Es curioso cómo Guma pareciera dolerle más el traicionar a su amigo que a su propia mujer embarazada. Por otro lado, también es interesante aquel deseo de mantenerse viviendo en el puerto y trabajando en aquellas débiles embarcaciones siempre con el temor a no regresar más, pero aún teniendo otra opción en la ciudad no conciben vivir alejado del mar y de ese riesgo inminente. 




Este libro es el último de una trilogía comenzada con “Cacao”, seguida con “Jubiabá” y concluída con la presente obra. Los personajes son otros –por ahí aparece rápidamente alguno de Jubiabá- pero lo que tienen en común es el escenario bahiano. Con estas tres obras Amado nos presenta su ciudad, su gente, sus costumbres y lenguaje, ése es otro tema muy notorio aquí también, el lenguaje utilizado por los personajes, sus jergas, palabras entrecortadas, su peculiar manera de repetir las cosas como para que quede claro.

Escrita luego de pasar momentos muy difíciles, en aquel año (1936) fue preso por primera vez acusado de participar en una revuelta comunista, pasando dos meses encarcelado en Rio de Janeiro. Al ser liberado Amado contó con el apoyo del editor José Olympio para escribir un nuevo libro. Comenzó a escribirlo en el barrio (distrito) de Gamboa do Cima en Salvador y lo concluyó en Rio de Janeiro.

La presente obra inspiró también a Dorival Caymmi a escribir y grabar “Como é doce morrer no mar” (“Cómo es dulce morir en el mar”), frase que aparece en varios capítulos de esta novela. En la década de los años ’40 la Radio Nacional de Rio de Janeiro y la Radio El Mundo de Buenos Aires adaptaron esta obra para radio novela; en 1960 salió en versión cómic; y en el 2001 la poderosa televisora Globo lanzó la telenovela "Porto dos Milagres" (“Puerto de los Milagros”) basada también en esta obra.

Todo el encanto y misterio de Bahía con el cariño y la precisión que sólo Jorge Amado conseguía plasmar y darlo a conocer. 

El tema inspirado en este libro grabado por Dorival Caymmi




É doce morrer no mar - Dorival Caymmi


Aquí una versión contemporánea del mismo tema, un dueto de Marisa Monte y Cesárea Évora

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