viernes, 21 de septiembre de 2012

Alboroto en el guayabal, Kiran Desai





Título original : Hullabaloo in the Guava Orchard
Año de publicación : 1998
Título en portugués : Rebuliço no pomar de goiabeiras
Año de esta publicación : 2000
Editora Record
Traducción al portugués : Ana Luísa Borges


Un joven despreocupado con la vida y su futuro, hastiado del ruido y la vida citadina decidirá mudarse a vivir a un árbol –de guayaba- convirtiéndose repentinamente y sin que él se lo proponga en un gurú, y teniendo literalmente a sus pies a una muchedumbre ansiosa por escuchar los designios de este nuevo guía espiritual, quien también se verá rodeado por una gran corte de simios ebrios y ladrones que, inicialmente dubitativos, aceptarán rápidamente al invasor en sus terrenos pues encontrarán en sus fieles seguidores a las futuras víctimas de sus fechorías. 

Sampath Chawla en su intento por huir de toda responsabilidad y bullicio se convertirá en el centro de la atención de todo un pueblo, hasta personas de zonas lejanas, incluso algunos extranjeros que lo ven como a un iluminado pues en sus designios y sentencias él menciona con exactitud lo que esas diversas y variopintas personas hacen y piensan, pero este don no es nada más que producto de la malicia de este pillo que abrió y leyó toda carta que podía cuando él trabajaba en el correo de la ciudad, trabajo del que fue despedido, avergonzando aún más a su familia, en particular a su padre, el Sr. Chawla. En medio de los lamentos de éste y ante los constantes reclamos por ese absurdo pedido de libertad de su vástago, el Sr. Sampath reconocerá una gran oportunidad de lucrar con la multitud cegada por ese extraño influjo que el inútil de su hijo ejerce sobre ellos. 

Otros personajes interesantes en la trama con historias que se cruzan con la historia principal, como la hermana menor, Pinky, en amoríos furtivos con el indeciso joven Hungry Hop, a quien toda la familia de éste ya le tiene trazado el futuro y la esposa; la horda de monos que de robar dulces y comida a la gente del pueblo descubrirán en la bebida alcohólica su nuevo objeto de deseo, vagando por la ciudad totalmente embriagados, eructando y creando más caos en la ya bulliciosa ciudad y en el bosque; el general, convencido de que sus hombres eliminen rápidamente a los febriles monos ya que hasta los del ejército no se salvan de los repentinos hurtos; el Sr. Gupta, quien es de escuchar opciones más pacíficas aunque no menos peculiares; Kulfi, la abuela de Sampath, la única que parece entender a su nieto, es quien lo auxilia en sus necesidades básicas, hay una cierta afinidad y complicidad entre ellos, la anciana tendrá un papel fundamental en el sabroso final. 

Esta trama que uno puede imaginarse absurda está basada en un hecho de la vida real: Kapila Pradhan decidió un buen día irse a vivir a un árbol, hecho que duró quince largos años, noticia recogida en su momento por la BBC, y es la historia  sobre la que Kiran Desai (Chandigarh, 1971) crea su ficción. Su personaje principal me recuerda y mucho a Sathya Sai Baba y a su entorno, a sus miles –sino millones- de seguidores en varios lugares del planeta –incluso Lima; Sandrita te mando un beso-; aquí los hechos son relatados con una prosa mordaz en muchos momentos, donde sabe explorar el fino humor ante tantos hechos extravagantes, en una trama inicialmente lenta que va acelerando constantemente hasta estar todos envueltos como en un gran y feroz remolino para que, en un final abierto, la autora deje muchas cosas en el aire, y esto último me encanta, dándonos a los lectores la oportunidad de seguir pensando qué puede haber sucedido con tal o cual personaje. 






Una cosa lleva a la otra. Leer a Salman Rushdie me llevó a conocer y empezar a leer a AmitavGosh, y ahora a la autora de esta obra de la cual no sabía de su existencia hasta aquel momento. Hija de la también escritora india Anita Desai, finalista hasta en tres oportunidades del Premio Booker, fue su hija Kiran Desai quien se alzaría con este prestigioso premio con su siguiente –y hasta ahora última- obra. Debe ser difícil llevar el apellido de tu progenitor e intentar ser tan exitoso en una profesión como la literatura donde las comparaciones llegan a ser inevitables. 

Esta es su primera obra y aunque está lejos de ser considerada imprescindible –al inicio incluso se corre el riesgo de abandonar el libro, pues por momentos llega a ser parco- siempre rescato el hecho de que haya sido escrita siendo aún joven –quizá 24 ó 25 años -. 

Es una buena introducción a una cultura totalmente diferente a la que estamos acostumbrados; quizá quienes hayan tenido la oportunidad de estar por allá podrán afirmar que muchas cosas que aquí parecen ficción pura allá es el cotidiano. Kiran Desai no intenta ser irrespetuosa ante las ancestrales costumbres de su país, pero sí que sabe reírse de sí misma y del entorno al que ella pertenece, aunque ya varios años resida en el extranjero. 

Una buena oportunidad de conocer una cultura milenaria a través de la prosa de una de las escritoras más jóvenes de la literatura india.

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