sábado, 20 de marzo de 2010

Los versos satánicos, Salman Rushdie




Título original : The satanic verses 

Año de publicación : 1988 
Conjunto de Editoriales Españolas, 1989

Hasta las personas que no leen habrán escuchado hablar alguna vez de este libro y/o de su autor; yo era uno de aquellos a finales de los 80’s. Cuando empecé a leer en el ‘94 sabía que éste sería uno de esos libros que leería alguna vez. No recuerdo haberlo visto y dejado pasar: simplemente no lo encontraba, pero tampoco lo buscaba. Y ahora, caminando por una librería de segunda mano lo encontré en primera edición española, en buen estado y a un precio razonable: y habían 2 ejemplares. Para los fanáticos islámicos es blasfemo desde que el Ayatolá Jomeini sentenciara una fatwa en febrero del ‘89 condenando a muerte a Rushdie por escribir tal obra. Vamos al libro:

De sus 9 capítulos sólo la parte 1 del Cap 1 me pareció la más difícil de digerir: la conversa y pensamientos de los hindúes-musulmanos Gibreel Farishta y Saladim Chamcha durante la caída en la explosíón del avión sobre Londres.

En esta primera historia lo interesante es la metamorfosis que se da con la sobrevivencia y renacimiento: Farishta en el Arcángel Gabriel, con aureola y todo, y Chamcha en Shaitan, con pequeños cuernos naciendo de sus sienes, y poseedor de un aliento sulfúrico. En capítulos posteriores la descripción de la metamorfosis del segundo, acostumbrándose a su nueva condición de macho cabrío es magistral: mucha ironía y humor negro en esos capítulos.

Farishta, actor e ídolo del cine hindú, y Chamcha, el hombre de las mil y una voces, que se abrió paso haciendo comerciales de tv, ganándose de a pocos un lugar en esa misma industria, anglófilo, y desencantado de su fe y su cultura, adoptando como suya la inglesa (quizá el alter ego de Rushdie). Luego de caer en la playa londinense Chamcha, en plena metamorfosis, es arrestado y ultrajado por la policía inglesa en el apartamento de Rosa Diamond, mientras que Farishta , vestido con ropas del difunto esposo de ésta es hasta respetado por los mismos policías, sin necesidad de mencionar palabra alguna. Ahí hay un primer punto de quiebre: el angélico guarda silencio mientras ve como su amigo es arrestado y clamándole que cuente a sus captores lo ocurrido, mientras que el diabólico es maltratado, humillado y arrestado injustamente, sin darle la mínima opción de defenderse, ni escucharlo, de decirles que él es uno de los dos únicos sobrevivientes de la explosión de avión.

La segunda historia: Ayesha, la bella joven con su nube de mariposas amarillas que la siguen por donde vaya, que influenciada en sueños por el arcángel Gabriel inicia un recorrido convenciendo a todo un pueblo ir hacia la Meca en una peregrinación bíblica. Aquí también las historias de Mishal, y su esposo Mizra Saed con su ateísmo, tratando de disuadir a su mujer enferma en no escuchar las palabras de Ayesha rinden grandes páginas del libro.



La tercera historia es sobre Mahound (se supone que es Mahoma), el comerciante que se convierte en profeta, quien inicia una religión en un desértico pueblo, Jahilia, y, quien inspirado por el Arcángel Gabriel, quien le hablaba en sueños en el Monte Cone, incluye unos versos dictados por él, pero luego cree que quien le recitó esos versos fue Shaitan. Esta historia es la más corta, y la menos interesante en comparación con las dos primeras, pero es la que debe haber iniciado la ira del Ayatolá Jomeini.Todo un clásico de la literatura contemporánea.

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